Dice la Biblia en Lucas 1:30

“Entonces el ángel le dijo: María, no temas, porque has hallado gracia delante de Dios.”

El mejor antídoto a nuestros miedos es la gracia de Dios. La palabra gracia en todo el Nuevo Testamento conlleva la idea de una favor inmerecido, de un regalo otorgado a alguien sin siquiera merecerlo motivado exclusivamente por el amor de quien lo otorga más que la conducta de quien lo recibe.

Eso fue lo que el ángel Gabriel le dijo a María cuando la vio temerosa por el encuentro que sostenían y por las palabras que le dirigió antes de comunicarle el gran milagro que sucedería en su vida y los sobrenaturales planes que Dios tenían y en los cuales ella era una protagonista principal junto con José.

Dios estaba diciéndole a María que sus temores, si bien era fundados, debía hacerlos a un lado puesto que había encontrado gracia ante Dios. Las palabras del mensajero del Señor tenía como objetivo despejar dudas y temores en la vida de María que se aprestaba a comenzar una vida llena de satisfacciones, pero también de grandes dolores.

A partir de ese momento su vida cambiaría para siempre. Todo, absolutamente todo, sería diferente tendría momentos de gran dicha, pero también una espada traspasaría su corazón, en alusión a los grandes dolores y sufrimientos que viviría al ver a Jesús morir de una manera dolorosísima.

Pero en medio de todo ello, la gracia de Dios la acompañaría. El amor de Dios es lo único que nos puede sostener en todos los momentos difíciles de la vida. Recordar que en medio de cualquier circunstancia su amor inmerecido nos sostendrá nos ayuda a confiar siempre en su cuidado.

El amor y la misericordia de Dios tiene muchas manifestaciones pero quizá la que mejor expresa esa verdad es el cuidado y protección que extiende sobre nosotros y justamente eso fue lo que haría e hizo con María que después de esa visita tenía que decirle a José que estaba embarazada.

Qué paso tan difícil, pero qué bendición tan grande la de contar con la gracia del Señor. El nacimiento de Cristo nos recuerda exactamente el gran cuidado que Dios tiene sobre todos. Que nada escapa a su control. Que cada circunstancia la controla a fin de que nada ni nadie nos pueda hacer daño.

El nacimiento de Cristo nos recuerda que podemos confiar siempre en Dios porque cuida de nosotros y que nuestros miedos los lograremos superar si miramos en ese evento el amor desplegado por Dios a toda la humanidad.

Porfirio Flores
Indígena zapoteco de la sierra norte de Oaxaca, México. Sirvo a Cristo en la ciudad de Oaxaca junto con mi familia. Estoy seguro que la única transformación posible es la que nace de los corazones que son tocados por Dios a través de su palabra.

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  1. Wow, que bien explicado. Muchísimas gracias Pastor Flores! Dios lo bendiga por hacernos recordar lo que tenemos que hacer cuando nos vienen las dudas y los miedos.

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