La Biblia dice en Eclesiastés 9:8

En todo tiempo sean blancos tus vestidos y nunca falte ungüento sobre tu cabeza.

Introducción

La Biblia tiene infinidad de figuras poéticas. No saber distinguirlas nos puede llevar a malas interpretaciones, sobre todo cuando nos encontramos con recursos literarios como la hipérbole que es una exageración o una amplificación de un hecho o actitud y pensar que se debe tomar literal.

Las metáforas y símiles en la Escritura son recurrentes y uno debe identificarlas para no caer en errores no solo doctrinales, sino también de práctica. Particularmente los libros poéticos y sapienciales están cargados de esta clase de figuras del idioma puestas para embellecer los conceptos y las ideas.

Y el verso que hoy meditamos necesita identificarse si es un texto estrictamente literal o cae dentro de las figuras retóricas comunes en los escritos de Salomón. Si es literal significa que todos debemos vestir de blanco y utilizar un perfume o bálsamo en la cabeza y entonces nuestro guarda ropa debe llenar con ropa exclusivamente blanca. Ni que decir del tocador: debe estar lleno de perfumes.

Pero si no es literal, entonces, estamos ante una figura poética que nos lleva a una idea distinta. Nos conduce a conceptos relacionados con la vestimenta blanca y los perfumes en la cabeza, a través de la metáfora. Salomón nos está hablando de ideas relacionadas con la vida aplicable para todos.

Pero, ¿de qué nos está hablado? Nos está hablando de cómo debemos vivir la vida. De cómo debemos tomar el tiempo que tenemos ante nosotros y que se nos escapa como se diluye el agua entre las manos. Nos está llamando a disfrutar la vida, no en el estilo o concepto hedonista del placer por el placer, sino de manera juiciosa y temerosa delante de Dios.

El libro de Eclesiastés es un libro que nos ayuda a comprender el sentido de la vida. Salomón nos hace reflexionar de las grandes contradicciones que nos encontraremos en ella. Nos hace ver de lo rápido que pasa el tiempo y la necesidad que tenemos de aprovechar perfectamente los días, las semanas y los meses.

El rey sabio de Israel sabe que cuando hay poco tiempo sacrificamos lo necesario por lo urgente, aunque lo necesario sea más valioso que lo urgente.

La implacable batalla contra el tiempo
Para disfrutar la vida
A. Disfrutándonos a nosotros mismos
B. Descansando del vertiginoso paso del tiempo

En el capítulo nueve de su obra Salomón habla de la muerte y lo hace de una manera bastante apesadumbrada porque nos recuerda que si somos sabios moriremos igual que los necios, es decir nada evitará que partamos de este mundo y esa es una triste realidad para quienes han vivido con los más altos conceptos de la prudencia y sensatez.

Ante ello qué debemos hacer, cómo debemos vivir y entonces recurre a dos consejos que nos servirán esta noche para meditar.

A. Disfrutándonos a nosotros mismos

En todo tiempo sean blancos tus vestidos, dice Salomón para apelar a una idea de la necesidad que todos los seres humanos debemos atender: sentirnos a gusto con nosotros mismos, disfrutarnos, pasar momentos con nosotros mismos de tal forma que podamos sentirnos bien con nosotros mismos.

La ropa siempre ha tenido dos funciones: la primera es proteger nuestro cuerpo, pero la segunda es hacernos sentir bien. Cuando Salomón habla de ropa blanca apela a la clase de prendas de vestir si no lujosas, si por lo menos fuera de lo ordinario, lo que nos hace pensar que se refiere a un estado singular de las personas consigo mismas.

Los seres humanos interactuamos con muchas personas. Vivimos, a veces, sumidos en una dinámica donde dejamos de ver por nosotros. No estoy hablando de ser egoístas, sino de pensar un poco más sobre nosotros mismos buscando aquellas aficiones positivas que nos traen relajamiento y distracción.

En un mundo con tantas contradicciones y dilemas de pronto nos atrapa y nos metemos tanto en los problemas que dejamos de ver por nosotros mismos y Salomón quiere o más bien ordena que pensemos en disfrutar la vida haciendo lo que más nos gusta, claro sin caer en adicciones o aquellas cosas que nos vayan a dañar.

B. Descansando del vertiginoso paso del tiempo

Nunca falte ungüento sobre tu cabeza, dice el sabio Salomón en la segunda parte de nuestro estudio para referirse a la atención que le debemos dar a los que nos hace sentirnos sumamente a gusto. A detenernos o bajarnos de la vorágine de sucesos que día a día vemos y conocemos para concentrarnos en cosas más agradables.

Los perfumes tiene varias funciones en la vida de los seres humanos y una de ellas es para cada persona puede disfrutar el aroma y se sienta sumamente extasiada con sus olores, pero también hacia las personas con las que convivimos que disfrutan la exquisites de un perfume.

El mandamiento que da Salomón tiene relación directa con la muerte. La vida es, con todas sus dificultades, única y no se puede desperdiciar. Se debe disfrutar tomando lo mejor de ella como lo es el perfume en la vida de los seres humanos.

Porfirio Flores
Indígena zapoteco de la sierra norte de Oaxaca, México. Sirvo a Cristo en la ciudad de Oaxaca junto con mi familia. Estoy seguro que la única transformación posible es la que nace de los corazones que son tocados por Dios a través de su palabra.

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