La Biblia dice en Job 28:12

“Mas ¿dónde se hallará la sabiduría? ¿Dónde está el lugar de la inteligencia?”

El capítulo veintiocho del libro de Job es un capítulo completo dedicado al tema de la sabiduría. La interrogante que hoy nos sirve para nuestro devocional se repite dos veces. Se trata de localizar el lugar donde podemos encontrar la sabiduría y la inteligencia que nos ayudarán a comprender la naturaleza y sentido del sufrimiento y otras verdades.

A lo largo de toda la Escritura la concepción de la sabiduría es muy diferente al concepto que mucho le otorgan a la expresión. En realidad no se trata de acumulación de conocimiento. De ser así los libros serían la fuente inagotable de ella y no se tendría que buscar mucho para alcanzarla. Una buena dosis de disciplina la pondría al alcance.

Pero la sabiduría y la inteligencia de la que habla la Biblia es la capacidad de tomar buenas decisiones, de actuar con prudencia y manejarse con sensatez en todos aquellos asuntos que requieren algo más que conocimientos impregnados en la mente y no en el corazón y por eso hay que buscarla.

El capítulo comienza diciendo que los hombres desde hace muchísimo tiempo se han afanado por descubrir los ricos yacimientos de oro y planta. Se han avocado con determinación para encontrar las piedras preciosa, pero nadie se ha tomado el atrevimiento de buscar la sabiduría, aunque al hacerlo no la encontrarían.

El Abadón y la muerte no la conocen. El abismo dijo: No está en mí. Y el mar dijo: No está conmigo.

Y vaya que si la sabiduría es valiosa cuanto más que el oro, la plata y las piedras preciosas porque con ella podremos hacer frente a todas aquellas circunstancias que nos presionan, nos oprimen y a veces nos sacuden como lo es el sufrimiento cuando no sabemos qué hacer o cómo actuar.

Después de una profunda reflexión, Job nos dice donde está la sabiduría. Ella esta en Dios.

Dios le dijo al hombre y le sigue diciendo hoy en día:

He aquí que el temor del Señor es la sabiduría, y el apartarse del mal, la inteligencia.

Porfirio Flores
Indígena zapoteco de la sierra norte de Oaxaca, México. Sirvo a Cristo en la ciudad de Oaxaca junto con mi familia. Estoy seguro que la única transformación posible es la que nace de los corazones que son tocados por Dios a través de su palabra.

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