La Biblia dice en Cantares 7:4

“Tus pechos son dos gacelas, dos gacelas mellizas.”

El libro de Cantares fue uno de los libros que mayor discusión suscitó cuando se integró el canon cristiano. Para los hebreos no hubo ningún problema en incluirlo en sus treinta y nueve libros de su Tanak, es decir la Biblia judía, porque el tema del amor entre un hombre y una mujer está planteado desde el Génesis mismo.

Sin embargo el libro siempre ha suscitado discusiones ante sus claras y directas referencias al cuerpo femenino, como la que hoy no sirve para nuestro devocional. El autor del libro tenía claro que el amor entre un hombre y mujer tiene diferentes manifestaciones, una de ellas es la vida sexual, reservada exclusivamente para el matrimonio.

Por siglos, tanto judíos como cristianos, han sostenido que ese libro escrito por Salomón habla del amor del Señor por Israel y Cristo por su iglesia, respectivamente, aunque muchos de los versos difícilmente tendrán una interpretación lógica en ese sentido como el versículo de este día.

Entonces, ¿de qué habla el libro? Habla del amor entre el esposo y la esposa. El amor entre ellos es mostrado con toda naturalidad. La vida conyugal es normalizada, apoyada y promovida. Los seres humanos fueron diseñados para vivir en pareja y esa vida es sumamente placentera.

Se trata de recordarnos siempre por no decir que todos los días que la vida matrimonial constituye la manera de enfrentar tantas y tantas contradicciones que hay en este mundo. Es pensar que Dios no se equivocó cuando creó a Eva para Adán. Que fue el quien diseñó el matrimonio entre un hombre y una mujer.

El libro de Cantares está en la Biblia porque ni es vergonzoso, ni penoso, ni algo malo hablar de los placeres del matrimonio, siempre enmarcados en una vida de pareja, en una vida donde el esposo y la esposa se guardan respeto, se procuran amor y sobre todo respetan su relación.

Independientemente de la experiencia de cada uno de nosotros en el matrimonio, el diseño de Dios fue y es perfecto. Y nunca cambiará. La relación es entre un hombre y una mujer. Cantares nos recuerda que no hay ninguna otra clase de relación humana que pueda prodigar tantos beneficios al hombre como la vida conyugal.

El Cantar de los cantares como se llama el libro es una frase superlativa, para decir que es el cantísimo o si se quiere el mejor de los cantos, la más bella de las canciones. Eso nos demuestra que el amor entre un hombre y una mujer reflejan el amor de Dios morando en la vida de los seres humanos.

Porfirio Flores
Indígena zapoteco de la sierra norte de Oaxaca, México. Sirvo a Cristo en la ciudad de Oaxaca junto con mi familia. Estoy seguro que la única transformación posible es la que nace de los corazones que son tocados por Dios a través de su palabra.

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