La Biblia dice en Mateo 10:32

“Si alguien se declara a mi favor delante de los hombres, yo también me declararé a favor de él delante de mi Padre que está en el cielo.”

Cuando Jesús dijo estas palabras gozaba de cierta popularidad y reconocimiento entre los judíos, tenía cierta oposición y lo toleraban un poco los líderes religiosos y aun no se vivían los tensos momentos que pasarían cuando decidieron detenerlo y matarlo por considerarlo un grave riesgo para sus intereses.

En esos momentos no era complicado ni difícil seguirlo porque la presión no era tan alta, sin embargo conforme avanzaba su ministerio y la gente comenzaba a identificarlo y seguirlo la persecución comenzó a subir de tono al punto de que ser su discípulo fue motivo de señalamientos, burlas y rechazo.

De esa forma todos quienes iban detrás de él se encontraron con un dilema: asumirse simpatizantes convencidos del Nazareno o sencillamente apartarse y negarlo públicamente para evitarse problemas de toda clase y las cosas desde esos días no ha cambiado mucho ante la figura de Jesús.

En lugar de la frase “declarar a mi favor” la versión Reina Valera 1960 traduce “confesar delante de los hombres” que nos ayuda a comprender la clase de compromiso que quiere el Señor encontrar en nosotros: a toda prueba, sin temor y sobre todo sin vergüenza por lo que lo que nos puedan decir los demás o por lo que nos puedan hacer.

La figura de Jesús necesita y solo reconoce a hombres y mujeres leales que sin importar lo que pueda venir a sus vidas por hacer pública su lealtad porque en un medio hostil y de mucha presión no se dejan intimidar y asumen los riesgos de hacer pública su fe, sin importar si esa decisión los lleva al encono de los demás.

Esa lealtad conlleva valentía porque confesar a Jesús o declarar su posición a favor de la causa del Señor en tiempos de persecución y rechazo requiere valor y mucha convicción, lo que hace que el Señor asuma el compromiso de declarar a favor de quienes lo hagan delante de su Padre.

Nuestra lealtad será premiada grandemente. Jesús dijo que él la hará patente ante su Padre, lo que significa que quienes corran el riesgo de la burla y la persecución por su lealtad con Cristo obtendrán el reconocimiento del Señor. Dios honrará a quienes en medio del rechazo se mantuvieron firmes en su fe.

Porfirio Flores
Indígena zapoteco de la sierra norte de Oaxaca, México. Sirvo a Cristo en la ciudad de Oaxaca junto con mi familia. Estoy seguro que la única transformación posible es la que nace de los corazones que son tocados por Dios a través de su palabra.

Deja tu comentario