La Biblia dice en Salmos 142: 7

“Saca mi alma de la cárcel, para que alabe tu nombre; me rodearán los justos, porque tú me serás propicio.”

David se sentía acorralado por los malvados y no era una sensación equivocada, en realidad estaba rodeado por malvados que lo perseguían y querían matarlo; habían dañado severamente su fama pública de tal manera que lugar donde se presentaba era mal visto porque lo veían como un rebelde ante Saúl, lo cual era una absoluta mentira. 

La maldad lo tenía atosigado de tal suerte que se sintió aprisionado, a pesar de que vivía en libertad se sintió encarcelado porque los malvados le habían tendido emboscadas para atraparlo, pero siempre había huido, pero su ser interior se resintió porque la maldad lo perturbaba para que actuara exactamente como ellos. 

David enfrentaba una falta de soltura para alabar a Dios. No podía. Eso le dice a Dios para suplicarle que lo ayude para librar su alma de la cárcel. No se puede alabar a Dios cautivo, encarcelado o prisionero de sus emociones. David lo sabía y lo escribió para ayudarnos a entender que la alabanza a Dios es una actividad que requiere libertad. 

Para David era muy importante adorar al Señor sin ataduras, sin ninguna clase de opresión porque, entonces, lo disfrutaría, sería reconfortante e inspirador poder acercarse al Creador con gozo y alegría, sin ninguna clase de trabas, como se merece nuestro Señor que lo alabemos. 

El rey de Israel dice también en el verso que hoy meditamos que lo rodearán los justos, es decir, que será acompañado por personas que tienen las mismas motivaciones que él. Un justo adora al Señor en libertad y por eso él quiere que esas sean la clase de personas que lo rodeen, no los malvados. 

Pero eso será solo resultado de conocer todos los favores que Dios ha tenido para con él, incluido por supuesto, el haber sido liberado para alabar al Señor. 

Porfirio Flores
Indígena zapoteco de la sierra norte de Oaxaca, México. Sirvo a Cristo en la ciudad de Oaxaca junto con mi familia. Estoy seguro que la única transformación posible es la que nace de los corazones que son tocados por Dios a través de su palabra.

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