La Biblia dice en 1º de Crónicas 12:32

De los hijos de Isacar, doscientos principales, entendidos en los tiempos, y que sabían lo que Israel debía hacer, cuyo dicho seguían todos sus hermanos.

Introducción

El rey David fue un monarca guerrero. Contó siempre con un ejército, aun en tiempos de gran crisis siempre tuvo a su lado valerosos hombres y soldados que lo acompañaron en los peores momentos de su vida como cuando fue perseguido por Saúl. 1ª de Samuel 22: 2 nos dice al respecto lo siguiente:

“Y se juntaron con él todos los afligidos, y todo el que estaba endeudado, y todos los que se hallaban en amargura de espíritu, y fue hecho jefe de ellos; y tuvo consigo como cuatrocientos hombres.”

Pero cuando una vez muerto Saúl cuando ya fue encumbrado rey sobre todo Israel configuró un poderoso ejército que es mencionado en el libro de las Crónicas doce donde sobre salen los aportados por cada una de la tribus de Israel y en ellas sobresalen los doscientos de la tribu de Isacar.

Aunque el texto dice que la tribu de Isacar seguía a estos doscientos hombre resulta muy peculiar que mientras las otras tribus aportan al ejército de David miles de hombres valerosos, de Isacar solo se mencionan doscientos con una característica que nos servirá para meditar y reflexionar.

Estos dos centenares de hombres era “entendidos en los tiempos”, una frase que se traduce de diferentes maneras en otras versiones de la Biblia, pero con el mismo sentido. “Sabían discernir cada uno de los tiempos”, “conocedores de los momentos”, “entendían las señales de los tiempos” y “entendían muy bien lo que pasaba en esos tiempos”.

Una versión más dice: “Conocedores del momento preciso en el que debía de actuar Israel”, lo que nos ayuda a comprender la función de estas personas en el ejército de David y su labor al lado de Israel en su lucha constante contra sus enemigos y adversarios que siempre los han querido destruir.

Ellos no salían a la guerra, tampoco portaban espadas o escudos, ni estaban en la retaguardia. Ellos tenía una labor que era y es indispensable para hacer la guerra en cualquier nación o país.

Quiero hacer un aquí una precisión de las tácticas de guerra que han existido desde hace muchos siglos en este mundo y creo persistirán por muchos años con respecto a todos los que han peleado contra los rusos. Napoleón fue de los primeros, luego otro de ellos fue Hitler y finalmente en los últimos días Estados Unidos ha enfrentado a Rusia.

Todos ellos han sucumbido culpando al invierno. Napoléon, Hitler y Estados Unidos se enfrascaron en un lucha contra Rusia en tiempos de verano sin saber que el invierno es crudísimo en ese país y los tres han fracaso estrepitosamente. Quien enfrente a Rusia debe calcular inteligentemente el tiempo.

Los estrategas del tiempo
A. Interpretan la realidad
B. Aconsejan lo que se debe hacer

David era valeroso, inteligente y consagrado a Dios. Consultaba al Señor si debía o no salir a pelear contra sus enemigos. Por qué entonces requirió esta clase de hombres de los que nos habla el primer libro de las Crónicas. Porque siempre serán necesarios esos hombres que pueden observar la realidad y ver lo que desde las batallas no se ven.

La historia tiene un curso. Los acontecimientos mundiales primero deben conocerse y luego analizarse para encontrar el sentido de los sucesos. El tiempo pasa y en su transcurro ocurren hechos que marcan un tiempo o que se convierten en el punto de quiebre de una época.

Por ejemplo la grave crisis nuclear de Chernobyl devino en la caída del bloque comunista en Europa y todo el mundo teniendo como telón de fondo la caída también del muro de Berlín, que reunificó las alemanias occidental y oriental. La llegada del primer presidente afroamericano a Estados Unidos fue también un hecho histórico que jamás había ocurrido.

A. Interpretan la realidad

Los doscientos valientes de David estaban justamente adiestrados en la observación de los tiempos. La frase “entendidos de los tiempos” nos ofrece una gran explicación de la labor que ellos desempeñaban entre el ejército de David porque estaban atentos a los que sucedía en el entorno de Israel.

Eso nos enseña que ante el tiempo nos podemos ser pasivos y cerrar los ojos con el argumento de que todo pasará o lo que tenga que pasar sucederá. De ninguna manera. Estos hombres nos demuestran que debemos prestar mucha atención a los tiempos que vivimos.

Que no podemos ni debemos dejar de estar alertas a lo que sucede en primer lugar en nuestro entorno inmediato, pero mucho menos debemos dejar de tener cuidado con lo que se desarrolla en nuestro exterior. El tiempo va pasando en la vida de todos nosotros y debemos atender a todo lo que ocurre.

Estos doscientos hombres tenían como encargo observar los acontecimientos locales, nacionales e internacionales para poder saber qué hacer y sobre todo para emitir una opinión profesional, madura y responsable sobre lo que debía de hacer Israel en tiempos de guerra.

B. Aconsejan lo que se debe hacer

Todavía no sabemos a ciencia cierta los grandes cambios que han ocurrido con la pandemia. El Covid-19 no solo fue un mal causado por un virus. Vivimos en un mundo pos pandemia y sus efectos aunque ya han aparecido, todavía no se asientan totalmente, pero ya vemos sus primeros grandes efectos.

Si de por sí el internet había hecho que este mundo dejara de ser un montón de naciones separadas por sus fronteras, la pandemia vinculó a todos los pueblos y logró lo que nunca antes había ocurrido en este planeta: una interconexión no solo financiera, sino sanitaria impensable hace apenas unos años.

Los hombres que David tomó de la tribu de Isacar estaban dedicados justamente a interpretar esta clase de sucesos y ponerlos al servicio del ejército judío que los tomaba como consejo.

La lección que nos deja este verso que hoy meditamos es que si hemos de tomar decisiones complejas o que conllevan riesgos para nuestra vida debemos hacer fijándonos bien del tiempo o los tiempos, entendiendo por esta verdad, los acontecimientos o sucesos que ocurren en nuestro entorno.

Porfirio Flores
Indígena zapoteco de la sierra norte de Oaxaca, México. Sirvo a Cristo en la ciudad de Oaxaca junto con mi familia. Estoy seguro que la única transformación posible es la que nace de los corazones que son tocados por Dios a través de su palabra.

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