La Biblia dice en Proverbios 31:10

“Mujer ejemplar no es fácil de hallarla; ¡de más valor es que las perlas!”

El libro de Proverbios, manual para las relaciones humanas de toda clase –padres e hijos, esposa y esposo, hermanos, súbditos y gobernantes, entre otras muchas más– concluye con un elogio a la mujer ejemplar para establecer con toda claridad el valor, la importancia y sobre todo la enorme influencia de esta clase de mujeres en la sociedad.

A lo largo de los treinta y un capítulos que contiene ese volumen de la Biblia, el autor ha hablado de toda clase de mujer que se puede encontrar en la vida: la mujer iracunda que se enoja fácilmente, la mujer rencillosa que se pelea por todo, la mala mujer y la mujer insensata, que causan desolación y grandes pesares a la vida de quienes las rodean.

Pero al final de este valiosísimo libro de sabiduría se presenta a la mujer virtuosa o mujer ejemplar que como primera característica que tiene es que está casada y a partir de esta condición se desarrolla su perfil, por cierto un perfil donde sobre sale su esfuerzo y dedicación a su familia y su laboriosidad.

A lo largo de veintidós versos, el mismo número de letras del alfabeto hebreo y que a propósito fue construido así y presentado como un acróstico, es decir cada verso en el hebreo, idioma original en el que fue escrito Proverbios, se presenta el ideal de la mujer en sus roles como madre, esposa y ama de casa, así como emprendedora.

Su importancia, valor y transcendencia es incalculable porque equilibra de manera formidable la vida de quienes le rodean, particularmente de sus seres queridos que encuentran en ella no solo cariño y aprecio sino también fortaleza y ánimo para enfrentar las vicisitudes de la vida.

Proverbios nos está presentando a esa clase de mujeres que son ejemplo de tenacidad, que se sobreponen a su naturales debilidades y sacan fuerzas de su corazón para convertirse en esposas y madres capaces de enseñarnos que la fuerza de voluntad es más poderosa que cualquier máquina humana.

Son el tipo de personas que movidas únicamente por su corazón son capaces de atravesar el océano cuando se trata de defender a los suyos, son capaces de escalar las montañas más elevadas cuando se requiere con tal de salvar a sus hijos, a su esposo y a quienes aman.

La mujer virtuosa o ejemplar es difícil de hallarla y su valor es más que el de las piedras preciosas porque no solo vive en equilibrio sino que le da equilibrio a la vida de sus hijos y esposo. En síntesis la mujer de la que habla Salomón es la mujer que vive en paz consigo misma y con cuantos le rodean.

Porfirio Flores
Indígena zapoteco de la sierra norte de Oaxaca, México. Sirvo a Cristo en la ciudad de Oaxaca junto con mi familia. Estoy seguro que la única transformación posible es la que nace de los corazones que son tocados por Dios a través de su palabra.

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