La Biblia dice en 2ª Pedro 2:20-22

Ciertamente, si habiéndose ellos escapado de las contaminaciones del mundo, por el conocimiento del Señor y Salvador Jesucristo, enredándose otra vez en ellas son vencidos, su postrer estado viene a ser peor que el primero. 21 Porque mejor les hubiera sido no haber conocido el camino de la justicia, que después de haberlo conocido, volverse atrás del santo mandamiento que les fue dado. 22 Pero les ha acontecido lo del verdadero proverbio: El perro vuelve a su vómito, y la puerca lavada a revolcarse en el cieno.

Introducción

Los falsos maestros no producen buenos frutos. La gente que los sigue finalmente termina fuera del evangelio en condiciones espirituales verdaderamente deplorables y hasta peor de cómo estaban antes de conocer las buenas nuevas, pero al seguir a estos personajes su vida no vuelve a donde estaban sino más atrás.

La última parte del discurso sobre los falsos maestros en el capítulo dos, el apóstol Pedro la usa para llamar nuestra atención sobre el resultado de seguir a este tipo de enseñadores. Los cristianos del primer siglo y nosotros también debemos tener muy en claro que seguirlos no traerá ningún beneficio a nuestra vida.

La labor de ellos terminará convirtiendo a quienes tuvieron la desdicha de seguirlos en personas que dejarán el camino del Señor para terminar como unos apóstatas, envilecidos, perturbados del alma y sobre todo frustrados en sus inteciones de transformar sus vidas por medio del evangelio.

Pedro hace un llamado de atención a todos para no dejarse arrastrar por esta clase de personas porque el daño que van a hacer es en muchas ocasiones irremediable al sacar a una persona de la verdad y llevarla por el camino de la mentira para dejarla botada sin posiblidad de levantarse.

Son fuertes las palabras que emplea Pedro para referirse a la condición en la que terminan quienes seducidos por las palabras infladas de los falsos mentores se dejan llevar por sus falsas enseñanzas ya que terminan completamente destruidos y en peores condiciones en las que los encontró Cristo.

No se sorprendan: Los cristianos también se equivocan
Porque ignoran las graves consecuencias de retroceder
A. Que empeora su situación moral
B. Que sería mejor no haber simpatizado con el evangelio
C. Que los convierte en mal ejemplo

Una de las cosas más tristes en esta vida es la de una persona que militó en el evangelio, pero que por descuido y por ir detrá de falsos maestros se extravía de la verdad y abandona la nueva vida que Cristo le ofrece para retomar, paradojicamente, con más fuerza su vida anterior en el pecado.

Se trata de una de las experiencias más escalofriantes que puede haber en este mundo, ver a una persona retroceder en su fe, abdicar en su determinación de luchar contra el pecado y envolverse en la maldad, la rebelión y la iniquidad sin recelo, remordimientos y rubor ante quienes lo conocieron convertido al cristianismo.

Pedro explica este penoso y lamentable proceso en los últimos versos del capítulo dos de su segunda epístola.

A. Que empeora su situación moral

El verso veinte de nuestro estudio dice de la siguiente manera:

Ciertamente, si habiéndose ellos escapado de las contaminaciones del mundo, por el conocimiento del Señor y Salvador Jesucristo, enredándose otra vez en ellas son vencidos, su postrer estado viene a ser peor que el primero.

Pedro es categórico al diagnosticar que una persona que logró escapar de la contaminación del mundo gracias al conocimiento del Señor y Salvador Jesucristo, pero que se enreda de nueva cuenta con esa contamiación termina derrotada y arrastrada por el engaño del mundo.

La palabra contaminaciones se usa solo en este texto y procede de la palabra griega “miasma” que literlamente se traduce como pulición. Esa palabra se refiere a los efectos de la actividad humana en ríos, mares y otros elementos de la creación. Pedro la usa para referirse a la contaminación moral, se refiere a los vicios y todo aquello que ensucia el espíritu.

El hombre o mujer que conoce el evangelio y lo deja se degrada moralmente. Retrocede aún más de donde estaba cuando conoció la palabra de Dios y se acercó a Dios. Si mentía ocasionalmente se vuelve una persona que dice la verdad ocasionalmente, por citar un ejemplo sencillo.

B. Que sería mejor no haber simpatizado con el evangelio

El verso veintiuno dice de la siguiente manera:

Porque mejor les hubiera sido no haber conocido el camino de la justicia, que después de haberlo conocido, volverse atrás del santo mandamiento que les fue dado.

Llega a ser tan lamentable su condición espiritual al alejarse del evangelio que Pedro dice que mejor les hubiera sido no haber conocido el camino de la justicia, palabra que usa en el sentido de piedad, porque se han vuelto atrás. La expresión volver atrás procede del griego “hupostrepho” que literalmente quiere decir regresar al punto de partida.

Los falsos maestros se salen con la suya al lograr que un convertido que ha huido del error común de los seres humanos se frustre tanto que abandone por completo el santo mandamiento que le fue dado, una forma muy particular de hablar de la apostasía en la que caen quienes retroceden.

Con dos frases, Pedro nos muestra la manera en que se puede ver la vida cristiana: camino de la justicia y el santo mandamiento. La fe genuina pretende o tiene como fin último que los hombres y las mujeres vivan una vida piadosa, por vida piadosa se entiende una existencia ajustada a los requerimiento de un Dios santo.

Esa frase se liga justamente con la frase “santo mandamiento”, los preceptos divinos tienen como objetivo convertir al hombre en un ser moralmente bueno a través de la salvación en Cristo. No hay bondad posible fuera de Jesús.

C. Que los convierte en mal ejemplo

El último verso del capítulo dos es demoledor:

Pero les ha acontecido lo del verdadero proverbio: El perro vuelve a su vómito, y la puerca lavada a revolcarse en el cieno.

Una defección cristiana es grave. Pedro la ilustra magistralmente. La dos imágenes no pueden ser más perfectas a la hora de saber lo que le pasa a alguien que ha abandonado el evangelio por seguir a los falsos maestros. Es obvio que las consecuencias de ir tras ellos es sumamente fatal.

La cita que hace Pedro la toma de Proverbios 26:11 que el sabio Salomón escribió para referirse a los necios e insensatos, lo que nos hace entender que quienes se alejan del Señor cometen una necedad incuantificable.

Indígena zapoteco de la sierra norte de Oaxaca, México. Sirvo a Cristo en la ciudad de Oaxaca junto con mi familia. Estoy seguro que la única transformación posible es la que nace de los corazones que son tocados por Dios a través de su palabra.

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