La Biblia dice en la 2ª carta de Pedro 3:10

Pero el día del Señor vendrá como ladrón en la noche; en el cual los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo serán deshechos, y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas.

Introducción

El día del Señor es el evento más importante que esperamos los hijos de Dios. Tanto el Antiguo Testamento como el Nuevo hablan ampliamente de este tema. Profetas y apóstoles del Señor señalaron este día como una día grande, una día de la manifestación gloriosa del Todopoderoso.

Para la iglesia cristiana el día del Señor comienza con el arrebatamiento de la iglesia antes de la tribulación. El pueblo del Señor será llevado con el Señor al cielo y entonces comenzarán los juicios de los que nos habla el libro de Apocalipsis que tiene como resultado final el triunfo total, absolusto, contundente e inobjetable del Señor.

En la Biblia encontramos esta frase que nos llena de esperanza y no de miedo porque constituye el punto final del plan eterno. Se trata de un hecho que tiene varias partes, pero todas supeditadas a demostrar la grandeza y poder de Dios sobre el hombre y sobre la creación entera.

Pedro nos remite a ese evento justamente cuando habla de los falsos maestros que burlonamente ironizan sobre la tardanza del regreso del Señor. El apóstol hace una exposición sobre el futuro que espera la iglesia para recordarnos que nuestra confianza radica en que pronto el Señor vendrá a establecer su reino sobre la tierra.

Joel habla sobre este tema cuando dice:

Y después de esto derramaré mi Espíritu sobre toda carne, y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas; vuestros ancianos soñarán sueños, y vuestros jóvenes verán visiones. 29 Y también sobre los siervos y sobre las siervas derramaré mi Espíritu en aquellos días. 30 Y daré prodigios en el cielo y en la tierra, sangre, y fuego, y columnas de humo. 31 El sol se convertirá en tinieblas, y la luna en sangre, antes que venga el día grande y espantoso de Jehová. Joel 2: 28-31.

Isaías 13: 6

Aullad, porque cerca está el día de Jehová; vendrá como asolamiento del Todopoderoso.

1ª de Corintios 1: 8

El cual también os confirmará hasta el fin, para que seáis irreprensibles en el día de nuestro Señor Jesucristo.

No se sorprendan: Los cristianos también se equivocan
Porque olvidan el día del Señor
A. Que vendrá como ladrón en la noche
B. Que vendrá con fuego

Pedro habla sobre este tema y da dos características que tendrá y que no debemos olvidar porque eso nos llevará a errores y equivocaciones muy grandes.

A. Que vendrá como ladrón en la noche

El regreso de Cristo será sorpresivo. En el momento menos esperado. En un tiempo en el que las personas no piensan que ocurrirá. Ese el sentido de la frase “como ladrón en la noche” que utilizaron tanto Pedro, como Pablo, Juan, Lucas y el propio Señor Jesucristo para enseñarnos a velar o estar listos siempre para cuando eso suceda.

La sola frase nos debe hacer entender y comprender que nunca nadie en ningún momento de la historia de la iglesia podrá acertar con exactitud el día y la hora en que nuestro Señor volverá. Una persona que afirme que sabe cuando el Señor retornará es una perfecto hereje insano que solo busca confundir.

A lo largo de los siglos se han levantado hombres y mujeres que se han atrevido a anunciar el regreso de Jesús. En todos los casos han fallado y a pesar de ello tiene seguidores que continúan allí, a pesar de que con toda claridad su equivocación muestra una grave deficiencia doctrinal.

Jesús dijo en Mateo 24:42-44

Velad, pues, porque no sabéis a qué hora ha de venir vuestro Señor. 43 Pero sabed esto, que si el padre de familia supiese a qué hora el ladrón habría de venir, velaría, y no dejaría minar su casa. 44 Por tanto, también vosotros estad preparados; porque el Hijo del Hombre vendrá a la hora que no pensáis.

La doctrina del regreso de Cristo merece toda nuestra atención, demanda mucho cuidado y sobre todo requiere precaución para no caer en errores como los mencionados en líneas atrás.

B. Que vendrá con fuego

La segunda parte del verso diez dice de la siguiente manera: “en el cual los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo serán deshechos, y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas.”

Hay tres cosas que serán pasadas por el fuego esta parte del versículo diez: 1. Los cielos. 2. Los elementos y 3. La tierra y las obras que en ella hay.

Pedro dice que los cielos y la tierra y los elementos, algunos piensan que se refiere a las estrellas o las galaxias, serán quemadas como parte del juicio de Dios que tendrá verificativo justamente cuando sea el día del Señor. Todo lo que nuestros ojos contemplan ahora dejará de existir. Algunas versiones dicen “y desaparecerá la tierra con cuanto hay en ella”.

La idea de la destrucción de la tierra es una doctrina que encontramos explicada en el libro de Apocalipsis o Revelación.

Porfirio Flores
Indígena zapoteco de la sierra norte de Oaxaca, México. Sirvo a Cristo en la ciudad de Oaxaca junto con mi familia. Estoy seguro que la única transformación posible es la que nace de los corazones que son tocados por Dios a través de su palabra.

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