La Biblia dice en la 2ª carta de Pedro 2:5

Y si no perdonó al mundo antiguo, sino que guardó a Noé, pregonero de justicia, con otras siete personas, trayendo el diluvio sobre el mundo de los impíos.

Introducción

Pedro utiliza el diluvio para enseñar la manera en que Dios sanciona la maldad. Miles de seres fueron destruidos por un Dios que vio que el hombre solo tenía pensamientos de mal en la generación de Noé. El Señor no se tentó el corazón para cortar de tajo la iniquidad imperante en el tiempo de Noé como tampoco lo tendrá con los falsos maestros.

Luego de hablar de los ángeles que se rebelaron contra Dios, el apóstol Pedro nos conduce al libro de Génesis cuando Dios vio que la maldad, la corrupción se había asentado en la vida de los hombres y todos los pensamientos de esa generación eran de continuo del mal a tal grado que Dios se arrepintió de haber creado al hombre.

Y decidió que toda esa generación merecían un ejemplar castigo y trajo sobre ellos el diluvio que azotó a todo el mundo. Pedro lo llama el mundo antiguo, para referirse a los hombres y mujeres que vivían en este mundo y que fueron destruido por cuarenta días y cuarenta noches de lluvias intensas.

Génesis 7:10-16 relata ese episodio así:

Y sucedió que al séptimo día las aguas del diluvio vinieron sobre la tierra.11 El año seiscientos de la vida de Noé, en el mes segundo, a los diecisiete días del mes, aquel día fueron rotas todas las fuentes del grande abismo, y las cataratas de los cielos fueron abiertas,12 y hubo lluvia sobre la tierra cuarenta días y cuarenta noches. 13 En este mismo día entraron Noé, y Sem, Cam y Jafet hijos de Noé, la mujer de Noé, y las tres mujeres de sus hijos, con él en el arca; 14 ellos, y todos los animales silvestres según sus especies, y todos los animales domesticados según sus especies, y todo reptil que se arrastra sobre la tierra según su especie, y toda ave según su especie, y todo pájaro de toda especie. 15 Vinieron, pues, con Noé al arca, de dos en dos de toda carne en que había espíritu de vida. 16 Y los que vinieron, macho y hembra de toda carne vinieron, como le había mandado Dios; y Jehová le cerró la puerta.

A. A todo el mundo

El mundo antiguo es una frase que Pedro utiliza para referirse a la generación de Noé que pereció por el diluvio. De esos miles de personas solo se salvaron ocho personas. Noé, su esposa y sus hijos y la consorte de cada uno de los vástagos del justo constructor del arca legendaria.

Todos ellos pensaban que el diluvio que anunciaba Noé era un invento o producto de su imaginación. Nunca había llovido y además como pensar que todos ellos podían desaparecer, pero Dios decidió condenarlos por su conducta extremadamente corrupta y su violencia brutal donde la vida no tenía ninguna relevancia o importancia.

Ellos creían que Dios no los exterminaría. Para ellos esa idea era impensable e imposible, pero Dios lo ejecutó porque habían desviado por completo el propósito por el cual el Señor había puesto al hombre sobre la tierra y estuvieran o no, el objetivo de todas formas no se alcanzaría con ellos.

Los falsos maestros tienen o caen en esta lamentable condición. No son importantes, no tienen ninguna clase de razón para que existan y por esa razón Dios los ha de juzgar, pero de una manera severa y drástica.

B. Para preservar su justicia

El apóstol Pedro resalta la condición de Noé en ese tiempo. Fue un pregonero de justicia. El significado de este título lo podemos comprender cuando revisamos las diferentes versiones de la Biblia. El vocablo pregonero de se traduce como predicador, heraldo, mensajero, enseñador, quien advertía y también como portavoz.

No era el hombre que Dios escogió para llevar su mensaje, que Pedro denomina de justicia. Esa expresión también tiene diversas traducciones además de justicia, “enseñaba a hacer el bien”, “enseñaba a vivir para agradar a Dios”, “advirtió al mundo del justo juicio de Dios” y bien.

Noé le habló a su generación sobre el atributo de justicia del Creador, pero los desoyeron, no atendieron a su predicación a pesar de que lo hizo por más de cien años. La comparación entre esos hombres y los falsos maestros es contundente para enseñarnos que los que se dedican a tergiversar la Escritura para obtener beneficios materiales pagarán caro.

Es importante notar que Dios no dejó al mundo antiguo, como le llama el apóstol a las personas que habían poblado el mundo luego de que el hombre fue puesto en el huerto del Edén, sin un mensajero que les hiciera ver lo malvado de su conducta. Tuvieron a Noé, pero no lo atendieron.

C. Para destruir al mundo de los impíos

El mundo de los falsos maestros es un mundo de impíos semejante al mundo malvado del tiempo de Noé. Esa es la conclusión simple y sencilla que podemos obtener de lo que escribe el apóstol. Piensan que sus fraudes, mercantilizar a la gente y usar la fe como medio de ganancia deshonesta, no tendrá castigo, pero claro que serán sancionados.

Dios no tendrá ninguna clase de consideración con ellos como tampoco la tuvo con los miles de seres que viviendo a espaldas de Dios pensaron que a ellos no les sucedería nada y fue demasiado tarde cuando el arca de Noé se cerró para siempre y murieron ahogados por sus pecados.

Porfirio Flores
Indígena zapoteco de la sierra norte de Oaxaca, México. Sirvo a Cristo en la ciudad de Oaxaca junto con mi familia. Estoy seguro que la única transformación posible es la que nace de los corazones que son tocados por Dios a través de su palabra.

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