La Biblia dice en la 2ª carta de Pedro 2:15-16

Han dejado el camino recto, y se han extraviado siguiendo el camino de Balaam hijo de Beor, el cual amó el premio de la maldad, 16 y fue reprendido por su iniquidad; pues una muda bestia de carga, hablando con voz de hombre, refrenó la locura del profeta.

Introducción

Pedro encontró en la historia de Balaam otra manera de presentar a los falsos maestros. Balaam fue el único profeta gentil del Antiguo Testamento que vivió en tiempos en los que el pueblo de Israel peregrinaba de Egipto a la tierra prometida y que se caracterizó por su ambición y codicia.

Su historia la encontramos en el libro de Números 22: 5-20 cuando el rey de Moab, llamado Balac se llenó de temor al ver al pueblo hebreo y sabiendo que ese profeta tenía reputación de conocer a Dios lo contrató para maldecir al pueblo escogido de Dios y aunque el Señor le dijo que no fuera con ese monarca el profeta hizo caso omiso a la orden del Creador.

La razón por la que desobedeció a Dios fue porque el rey de Moab le prometió presentes si iba con él y lanzaba imprecaciones contra los hebreos. Su codicia le venció porque en lugar de rechazar la oferta la aceptó e intentó lanzar palabras de mal contra la nación israelita que comenzaba a llegar a la tierra prometida.

En el Nuevo Testamento se menciona a Balaam en la carta de Judas y en el libro de Apocalipsis condenando su actitud y relacionándola con los falsos maestros interesados más en los bienes materiales que en verdad del evangelio, resaltando su codicia y su ambición desmedida.

En Judas 1:11 dice así:

¡Ay de ellos! porque han seguido el camino de Caín, y se lanzaron por lucro en el error de Balaam, y perecieron en la contradicción de Coré.

En Apocalipsis 2: 14

Pero tengo unas pocas cosas contra ti: que tienes ahí a los que retienen la doctrina de Balaam, que enseñaba a Balac a poner tropiezo ante los hijos de Israel, a comer de cosas sacrificadas a los ídolos, y a cometer fornicación.

Balaam se convirtió de esa manera en un personaje que trascendió por su maldad el tiempo y el espacio y los escritores del Nuevo Testamento lo utilizaron como referente de lo que no se debe hacer, lo ocuparon como lo que un líder o un hombre de Dios no debe ser en la iglesia.

Y Pedro lo emplea para retratar a los falsos maestros que son conscientes o inconscientemente sus más entusiastas seguidores debido a su marcado interés por el dinero sin pensar o reflexionar si es o no cuestionable o si para obtenerlo no tengan ninguna clase escrúpulos.

Y en su segunda carta nos muestra en que puntos los falsos maestros son tan parecido a Balaam.

A. Que los alejan del camino recto

Pedro contrasta el camino recto con el camino de Balaam. Eso quiere decir que la senda que siguió ese profeta fue un camino torcido. La frase camino recto es una expresión del Antiguo Testamento que sirve para referirse a una vida ordenada de acuerdo a los mandamientos de Dios y por esa razón es un camino derecho, sin zigzagueos.

A diferencia de esa manera de vivir están los caminos alejados del Señor, los caminos torcidos y los caminos de muerte, los propios caminos y Pedro usa esa terminología para referirse a la clase de vida que deciden seguir los falsos maestros, distanciados completamente de lo que Dios demanda.

Ese tipo de vida los lleva a perderse, extraviarse, caminar sin el rumbo correcto y en consecuencia quienes los siguen tienen ese mismo destino vivir sin una razón que sea agradable ante los ojos de Dios que condenó a Israel cuando dejaron los caminos rectos y siguieron sus pasos a la maldad.

B. Que los hace imitar personajes cuestionables

Los falsos maestros son seguidores de Balaam a quien Pedro define como alguien que amó el premio de la maldad. Pedro nos lleva al libro de Números para recordarnos que Balaam buscó una recompensa inicua. Ese es el sentido de la frase “premio de la maldad”. El profeta quería dinero a costa de una obra perversa.

Ese profeta representa la ambición desmedida, la búsqueda de bienes mediante los dones espirituales sin ninguna clase de escrúpulos y por eso constituye el mejor referente para definir a los maestros que hacen su labor de manera fraudulenta, engañando a quienes los escuchan.

Se trata de una grave afrenta a la obra del Señor porque según nos relata Moisés en el libro de Números Dios tuvo que intervenir de manera directa para sancionar al profeta.
La manera en la que Dios sancionó a este hombre fue por medio de una asna que habló, un hecho sobrenatural que no volvió ni ha vuelto a ocurrir. Dios hizo hablar a un animal para que ese hombre pudiera entender la magnitud de su equivocación, el tamaño de su maldad y lo errado de su conducta.

Pedro dice que Balaam estaba loco, había perdido la razón, se había confundido grandemente y por eso Dios tuvo que recurrir a esa forma para llamar su atención, algo sumamente inusual que un animal hablara, pero lo hizo para ponerlo en orden.

Porfirio Flores
Indígena zapoteco de la sierra norte de Oaxaca, México. Sirvo a Cristo en la ciudad de Oaxaca junto con mi familia. Estoy seguro que la única transformación posible es la que nace de los corazones que son tocados por Dios a través de su palabra.

Deja tu comentario