La Biblia dice en 2ª Pedro 2:13

Recibiendo el galardón de su injusticia, ya que tienen por delicia el gozar de deleites cada día. Estos son inmundicias y manchas, quienes aun mientras comen con vosotros, se recrean en sus errores.

Introducción

Los falsos maestros, además de ser animales irracionales, son cínicos. El cinismo los lleva a vivir una vida aparente porque no tienen ninguna clase de límite a la hora de disfrutar de los placeres de este mundo, viven a sus anchas aún cuando están en la iglesia con los creyentes.

Pedro no baja el tono de su condena contra estos pervertidores del evangelio y en forma de ironía les dice que serán premiados por su injusticia. Dios galardonará su impiedad de una manera contundente y justa. No quedará impune la manera en que concibieron las buenas nuevas y las enseñaron.

La acusación contra los falsos maestro nace de su incapacidad de someterse a la templanza, el auto control y el dominio propio para poner freno a todos sus apetitos naturales, pero sobre todo a la codicia, que según el apóstol Pablo es una expresión de idolatría porque el dinero y los bienes materiales son dios para ellos.

Esa actitud es la que los convierte en inmundicias y manchas en las reuniones de la iglesia porque viven exclusivamente para el placer. Y Pedro no tiene en mente placeres leves o ligeros, sino aquellos que hacían de la sociedad romana, una sociedad decandente, inmoral y libertina y allí justamente vivían los falsos maestros.

El placer es su marca, el disfrute de los placeres de este mundo los distingue y viven para disfrutar los afrodisiácos que este mundo ofrece. No tienen ninguna clase con la austeridad y contentamiento del que Pablo habla en la carta a los Filipenses. Ellos van por el dinero y por el placer.

Y a todo ello agregan su cinismo. Pedro los señala como personas que se recrean en sus errores. Algunas versiones traducen esa frase de la siguiente manera: “se entregan a placeres mientras banquetean con ustedes”. Otras versiones dicen: “divirtiéndose con sus placeres engañosos”.

Los falsos maestros viven un mundo paralelo. Por una parte viven entregados al placer. Alguna versiones traducen esa palabra como orgías, una de las más inmorales prácticas que ha habido en este mundo, donde no hay ninguna clase de límites para su participantes donde lo mismo se come y se bebe y se tienen relaciones sexuales de todo tipo.

Y por otra parte participan de las sencillas, pero bendecidas reuniones o ágapes cristianos donde el amor y la bondad son el sentido de la comunión entre los creyentes, pero ellos la menosprecian.

No se sorprendan: Los cristianos también se equivocan
Porque viven para el placer
A. Que los hará merecedores de un castigo
B. Que los hace gozar de deleites
C. Que ensucian la vida cristiana

A. Que los hace merecedores de un castigo

Pedro señala con claridad que los falsos maestros serán castigado. La versión Reina Valera 1960 dice que recibirán su galardón, algunas otras versiones traducen como “recibirán su pago”. En ambos sentidos esta clase de personas tendrán su retribución como la de un trabajador que labora por su jornal.

Es decir no dejará de percibir su salario por lo que han hecho. No quedarán sin pago, serán “recompensados” o serán “premiados” por su actitud, lo que quiere decir que tendrán su castigo de manera efectiva, sin duda alguna e inevitablemente debido a sus hechos perversos en la iglesia.

Dios se reserva como siempre la facultad o el derecho de sancionar a quienes blasfeman su nombre como queda atestiguado en todo el Antiguo Testamento donde sancionó a Coré, castigo a Nadab y Abiú, hijos de Aarón, como reprendió a la perversa Jezabel y un sinnúmero de casos parecidos.

Nunca la iniquidad quedará sin reprensión porque Dios no puede dejar a un malvado sin su justo merecimiento.

B. Que los hace gozar de deleites

Pedro lo dice claro: los falsos maestros “tienen por delicia el gozar de deleites cada día”, es decir su razón de vida es ser felices divirtiéndose con los placeres de esta vida. Allí está el foco de su atención. Allí esta la razón de su pervertida y desviada determinación de convertir a sus seguidores en moneda de cambio.

La palabr placeres que usa Pedro en este verso procede de la raíz griega “hedoné” de donde procede el término hedonismo, con lo que podemos darnos cuenta que los falsos maestros son hedonistas en el sentido clásico del término griego como personas amantes y dedicadas al placer.

La amplia literatura que hay sobre los hedonistas de los tiempos griegos y aún en tiempos del imperio romano nos muestran con toda claridad hasta que punto llevaban estos seguidores de la escuela filosófica el placer en sus vidas.

C. Que ensucian la vida cristiana

Pedro dice de los falsos maestros lo siguiente: “Estos son inmundicias y manchas, quienes aun mientras comen con vosotros, se recrean en sus errores.”

Porfirio Flores
Indígena zapoteco de la sierra norte de Oaxaca, México. Sirvo a Cristo en la ciudad de Oaxaca junto con mi familia. Estoy seguro que la única transformación posible es la que nace de los corazones que son tocados por Dios a través de su palabra.

Deja tu comentario