La Biblia dice en 1ª Pedro 2:13-16

Por causa del Señor someteos a toda institución humana, ya sea al rey, como a superior,14 ya a los gobernadores, como por él enviados para castigo de los malhechores y alabanza de los que hacen bien.15 Porque esta es la voluntad de Dios: que haciendo bien, hagáis callar la ignorancia de los hombres insensatos;16 como libres, pero no como los que tienen la libertad como pretexto para hacer lo malo, sino como siervos de Dios.

Introducción

Pedro aborda en su carta el tema de la sujeción a la autoridad, un asunto que siempre despierta debate, que levanta discusiones y también provoca desencuentros entre los propios creyentes ante la antigua y constante actitud arrogante y corrupta de los gobernantes a lo largo de la historia.

El apóstol nos hace un llamado para ajustar nuestra conducta a las leyes del gobierno y demostrar a los gobernantes y a la sociedad en general que nuestra fe no confronta de ningún modo a nuestras autoridades, que nuestra fe en Cristo es pacifista y de ningún modo violenta o contestataria.

Para comprender el revuelo que causó el autor de la carta con estas recomendaciones que nos servirá para meditar debemos contextualizar los momentos que estaba viviendo la iglesia primitiva. Los creyentes del primer siglo estaban bajo presión y asedio por sus convicciones cristianas.

Someterse a una autoridad corrupta parece un contra sentido, pero Pedro nos hace ver que la voluntad de Dios es justamente que hagamos la voluntad de Dios haciendo el bien ante el gobierno. De esa forma nos lleva pensar sobre nuestra responsabilidad política como ciudadanos.

Estamos ante uno de las doctrinas que incomodan o resultan desgastantes para muchos porque generalmente los gobiernos son corruptos y con grandes deficiencias a la hora de aplicar justicia, sin embargo Pedro nos ordena sujetarnos. Lo dice quien quiso evitar la muerte de Cristo atacando a los guardias del templo.

Sabe Pedro que los cambios sociales efectivos jamás procederán del gobierno. Los cambios sustanciales en las personas provienen de una transformación de la mente. Cuando las personas cambian, cambian la sociedad.

No se sorprendan: Los cristianos también sufren
La voluntad de Dios es hacer el bien
A. Con acatamiento a la autoridad
B. Para acallar la ignorancia de los hombres
C. Para vivir libremente

Frente al gobierno el llamado es hacer el bien. Pedro lo escribe a propósito porque sabe que frente a la autoridad, sobre todo aquella que en lugar de servir, se sirve, es difícil y problemático conducirse con respeto y sujeción. En realidad la primera reacción es rebelarnos.

Pero nosotros tenemos el ejemplo de Cristo que enfrentó a la autoridad, de las más corruptas, que dieron dinero a Judas para que lo entregara y luego dieron dinero a los soldados para que negaran la resurrección, con sumisión al Padre. Ni que decir de Pilato que supo de su inocencia, pero no lo liberó.

A. Con acatamiento a la autoridad

Los versos trece y catorce dicen de la siguiente manera:

Por causa del Señor someteos a toda institución humana, ya sea al rey, como a superior,14 ya a los gobernadores, como por él enviados para castigo de los malhechores y alabanza de los que hacen bien.

Las autoridades son puestas por Dios. Los hombres de poder ignoran que llegan a esa posición por determinación divina. Aún los más altos o quienes se consideran con más poder en esta tierra son puestos por el Eterno, aunque piensen que llegan por su capacidad o conocimiento.

La base de esta afirmación la encontramos en el dialogo entre Jesús y Pilato cuando el Señor fue interrogado y calló. El gobernante romano entonces se enfadó y le dijo que él tenía la autoridad para liberarlo, pero Jesús le recordó que la autoridad que tenía, ni siquiera procedía del emperardor romano que lo había enviado a Judea, sino de Dios.

En la época de Pedro había emperador y gobernantes. Pedro pide que los cristianos se sometan porque la autoridad castigará a los malhechores y también reconocerá a los que hacen el bien. Pedro estaba haciendo dos categorías de personas en este mundo: malhechores y bienhechores.

B. Para acallar la ignorancia de lo hombres

El verso quince de nuestro estudio dice de la siguiente manera:

Porque esta es la voluntad de Dios: que haciendo bien, hagáis callar la ignorancia de los hombres insensatos.

La gente murmura de los creyentes siempre desde la ignorancia. Muchas personas en el tiempo de Pedro juzgaban a los creyentes sin saber en realidad lo que creían y lo que hacían en sus reuniones.
Una manera de hacer si está uno haciendo la voluntad de Dios es hacer el bien. Si nosotros hacemos bien estamos dentro de lo que Dios demanda para nuestra vida y podemos estar confiados de que nos guardará y protegerá siempre. De esa manera, dice Pedro, podremos silenciar a quienes desde el desconocimeinto hablan de la fe.

Es evidente que en la época en que se escribe la carta había una percepción equivocada sobre lo que significa ser cristiano. Aún sigue existiendo esa forma de ver la vida de los creyentes. Generalmente las personas que perciben equivocadamente la fe son insensatos o imprudentes.

C. Para vivir libremente

El verso dieciséis de nuestro pasaje dice de la siguiente forma:

Como libres, pero no como los que tienen la libertad como pretexto para hacer lo malo, sino como siervos de Dios.

La vida cristiana es una vida en libertad. No hay hombre más libre que quien se rinde a Jesús. Pero Pedro aclara que libertad no significa libertinaje. Libertad es para hacer el bien y conducirnos como siervos de Dios. La libertad es el don más grande que los seres humanos pueden tener porque solo así pueden lograr sus sueños y anhelos.

Porfirio Flores
Indígena zapoteco de la sierra norte de Oaxaca, México. Sirvo a Cristo en la ciudad de Oaxaca junto con mi familia. Estoy seguro que la única transformación posible es la que nace de los corazones que son tocados por Dios a través de su palabra.

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