La Biblia dice en 1ª Pedro 5:5

Igualmente, jóvenes, estad sujetos a los ancianos; y todos, sumisos unos a otros, revestíos de humildad; porque: Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes.

Introducción

Pedro aborda la necesidad en la iglesia de la humildad porque en el proceso de sufrimiento y dolor será muy necesaria debido a que mediante esa virtud podremos apreciar mejor el propósito que Dios tiene al permitir que seamos probados en nuestra fe por un tiempo determinado.

Las relaciones humanas al interior de la iglesia deben aceitarse a través de la sencillez de cada uno de los miembros del Cuerpo de Cristo debido a que eso permitirá a todos una actitud que permita relacionarse con todos. Está comprobado que la altivez o soberbia hace que las personas se alejen de los orgullosos.

El apóstol le escribe a la iglesia del primer siglo para recordarles una de las principales enseñanzas de Cristo entre los apóstoles: Aprended de mí que soy manso y humilde de corazón y hallaréis descaso para vuestras almas. En un mundo donde era fácil se engreído, Pedro ordena ser humilde.

Jesús buscó de manera práctica y de muchas formas ejercitarlos en la difícil virtud de la sencillez. Lo hizo de manera ilustrativa cuando poco antes de su detención, crucifixión y muerte en la cruz, tomó una palangana con agua y le lavó los pies a los doce discípulos para mostrarles que siendo el Maestro, había hecho con ellos como si fuera un siervo.

Pedro tenía muy claro ese pasaje en su vida debido a que él no quería que Jesús le lavara los pies, pero tras un dialogo con el Maestro dejó que sus pies fueran lavados para ser adiestrado en el sencillez que requiere la vida cristiana donde el que sirve es el mayor y no a la inversa.

Ahora como apóstol del Señor escribe una carta a los cristianos del primer siglo para animarlos y conducirlos a asumir esa actitud de Jesús procurando zanjar toda diferencia entre ellos para vivir sometidos los unos con los otros y mostrar el carácter que Cristo desea que tengamos.

No se sorprendan: Los cristianos también sufren
Los padecimientos se enfrentan con humildad
A. Porque es necesaria en la juventud
B. Porque todos deben revestirse
C. Porque Dios resiste a los orgullosos
D. Porque Dios da gracia a los humildes

La humildad es una actitud que requiere un concepto equilibrado de lo que somos y lo que no somos. Pablo escribe al respecto en la carta a los Romanos y les pide a los seguidores de Jesús que ninguno tenga más alto concepto de sí mismo que el que debe tener, sino que piense con cordura de sí mismo.

Y es que la humildad es justamente ver a los demás como superiores a uno mismo, sin que eso signifique sacrificar la dignidad o dejarse sobajar para ser maltratado o herido en su fuero como persona humana. La humildad es planteada en el cristianimos como la fuerza bajo control, el dominio propio o la templanza.

A. Porque es necesaria en la juventud

Pedro comienza por pedirle a los jóvenes que sean humildes mostrando sumisión, respeto y obediencia a los ancianos de la iglesia, palabra que algunas versiones traducen como líderes de la iglesia o como los mayores. La razón de esta solicitud es clara: los jóvenes son muy propensos a dejarse llevar por sus impulsos.

La juventud escribe Salomón es vanidad, haciéndonos ver que durante esa etapa de la vida los seres humanos carecemos de muchas capacidades para enfrentar la vida por nuestra inexperiencia y sobre todo porque pensamos que con la fuerza que tenemos y el futuro que se nos presenta como amplio y enorme, nadie puede decirnos qué hacer.

Pero es justamente cuando más requerimos ser considerados con quienes nos llevan un poco más de tiempo en esta tierra porque de ellos podemos y debemos aprender, pero para ello es necesario sujetarnos a ellos, es decir, escucharlos y atender sus recomendaciones y puntos de vista.

B. Porque todos deben revestirse

Pedro nos pide que: “todos, sumisos unos a otros, revestíos de humildad”. La palabra revestirse se usa de manera metafórica para mostrarnos que la humildad es una prenda de vestir que debe usarse, pero que implica que cada persona debe tomarla y usarla cotidianamente.

La humildad no se genera por el solo hecho de pensar en ella. Para nada. Nace cuando nos disponemos a imitar la actitud de Cristo en nuestras vidas.

La palabra revestirse denota “abrocharse” o “ceñirse” de humildad, es decir, todos en la iglesia debemos traer bien puesta esa virtud para poder convivir entre nosotros y permitir que cada uno se someta con sencillez a los dictados del Señor en su iglesia y no genera ni división ni confrontación.

C. Porque Dios resiste a los soberbios

Los altivos, orgullosos y engreídos Dios los resiste. Esta palabra se traduce también como “se opone”, “rechaza” y “hace frente”.

El texto que cita Pedro procede del libro de los Proverbios 3:34 donde los proverbistas señalan con toda claridad que Dios tiene una animadversión contra aquellos que se sienten superiores a los demás, incluso se siente más fuertes que el Señor. A esta clase de personas Dios los rechaza.

En la Escritura encontramos como trata a esta clase de personas. Nabucodonosor fue uno de ellos y según nos relata el libro de Daniel fue humillado de una manera ejemplar. Amán fue otro de esa clase de personas que siente que todos deben rendirle pleitesía y acabó colgado en una horca.

D. Porque Dios da gracia a los humildes

Los humildes son completamente distintos a los soberbios porque Dios a ellos los trata de una manera distinta. La versiones definen de distintas maneras la frase “da gracia”. Algunas vierten como concede su favor, otras como es bueno y unas más como “brinda su ayuda”, para resaltar el trato que les dispensa a esta clase de seres.

Porfirio Flores
Indígena zapoteco de la sierra norte de Oaxaca, México. Sirvo a Cristo en la ciudad de Oaxaca junto con mi familia. Estoy seguro que la única transformación posible es la que nace de los corazones que son tocados por Dios a través de su palabra.

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