Génesis 5:28-10:32

Introducción

La palabra diluvio procede de la expresión hebrea “mabul” que literalmente significa disolver. Y esa fue la manera en la que Dios determinó destruir a la humanidad que se corrompió moralmente a grados excesivos ya que se dejaron arrastrar por la maldad sin oponer la menor resistencia y cayeron en toda clase de perversidades.

El diluvio es un tema no solo del Antiguo Testamento. Es una historia que el Nuevo Testamento recoge para hacernos comprender que las intensas lluvias que cayeron sobre la humanidad no es un cuento para niños, tampoco una invención fantasiosa de algún escritor de fábulas.

El relato escrito por Moisés lo recoge Jesús en su predicación. Lo subraya Pedro en sus cartas y lo reconoce el anónimo autor de la epístola a los Hebreos, lo que deja por sentado que Noé y su familia, así como el arca, no fueron una invención. Existieron y el suceso que fue una especie de reinicio de la humanidad efectivamente sucedió.

El arcoíris que aparece durante las lluvias es un recordatorio para la humanidad de que una vez Dios tomó la decisión de prescindir de los humanos por su inclinación a la maldad. El diluvio nos presenta una faceta del Creador que a veces ignoramos o que en otras no queremos ver. Es un Dios de amor y compasión, pero también de justicia.

Pensar y reflexionar en el diluvio es edificante y relevante porque nos lleva a meditar seriamente sobre el mal. El mal es un tema recurrente en la Escritura. De hecho a mi juicio es el único libro en este mundo que nos explica claramente los estragos que causa la falta de bien tanto en lo personal como en lo colectivo en los seres humanos.

Hombres y mujeres fueron creados en libertad. No son robots, aunque a veces se comporten de esa manera. El diseño divino fue perfecto: la humanidad puede decidir que rumbo tomar, pero no por ello deja de ser una creatura que debe rendir cuentas ante el Creador.

Como toda decisión, el rumbo o dirección que tome el hombre -cerca de Dios o lejos del Señor- tiene consecuencias, el distanciamiento entre la criatura y el Creador resulta extremadamente perjudicial para la criatura que inevitablemente cae en el mal y su vida se conduce por la maldad.

El diluvio es un ejemplo claro de cómo una sociedad que se aparta completamente de Dios se vuelve moralmente dañina, para sí misma y para otras.

Estudiar el diluvio es imprescindible para la cristiandad porque Cristo profetizó que su retorno ocurriría justo cuando el mundo repitiera el estilo de vida de los hombres de la generación de Noé.

Como fue en los días de Noé, así también será en los días del Hijo del Hombre.Comían, bebían, se casaban y se daban en casamiento, hasta el día en que entró Noé en el arca, y vino el diluvio y los destruyó a todos. Lucas 17: 26-27.

Mas como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del Hombre. 38 Porque como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca, 39 y no entendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos, así será también la venida del Hijo del Hombre. Mateo 24: 37-38.

El diluvio es importante porque es una de las grandes señales que Jesús anunció como condición previa a su retorno. Estudiarlo y comprenderlo será de mucha utilidad para los creyentes porque es una impronta que ayuda a esclarecer los tiempos que nos han tocado vivir y sobre todo para tener presente que no hay nada nuevo de bajo del sol.

No debe sorprendernos la multiplicación del mal que vemos en nuestra sociedad contemporánea, el mundo antiguo pereció exactamente por haber perdido completamente el sentido de bondad y se corrompió moralmente hasta que la misma vida perdió sentido para todos ellos.

En diez estudios repasaremos el perfil de Noé, un personaje extremadamente inteligente, inventor de instrumentos que cambiaron radicalmente el mundo conocido entonces. Nos adentraremos en las causas que llevaron a la gente a desvalorar el bien y a cometer toda clase de fechorías y matar por matar a sus semejantes.

Nos acercaremos a la construcción del arca, una tarea que se le entregó a Noé por su justicia, pero también por su innegable capacidad inventiva y su rápida comprensión de la clase de embarcación que debía preparar para un evento que nunca había ocurrido y nunca volverá a ocurrir.

También nos acercaremos a los conflictos familiares de Noé con su esposa y sus hijos, particularmente con Cam, quien vio la desnudez de su padre

El diluvio: Una dolorosa solución ante la maldad humana

  1. Las causas del desastre moral
  2. La reconsideración divina ante el desastre moral
  3. La construcción del arca
  4. Los cuarenta días de lluvia incesante
  5. El desembarco del arca
  6. La gratitud por la salvación
  7. La bendición divina a los salvos del diluvio
  8. La repetición del desastre moral
  9. La maldición de Cam por su desastre moral
  10. La tierra se vuelve a poblar
Porfirio Flores
Indígena zapoteco de la sierra norte de Oaxaca, México. Sirvo a Cristo en la ciudad de Oaxaca junto con mi familia. Estoy seguro que la única transformación posible es la que nace de los corazones que son tocados por Dios a través de su palabra.

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