La Biblia dice en Santiago 1:5

“Si a alguno de ustedes le falta sabiduría, pídasela a Dios, y él se la dará; pues Dios da a todos sin limitación y sin hacer reproche alguno.”

La carta de Santiago fue escrita para animar a los creyentes hebreos del primer siglo. Su estilo es netamente oriental. Tras cada postulado doctrinal el autor nos comparte una ilustración para aclarar el sentido de sus palabras con lo que los lectores quedan completamente entendidos de lo que Dios desea de ellos.

Desde el principio de la epístola vemos que su escritor tiene como finalidad alentar entre los hermanos de la iglesia la búsqueda de la sabiduría. Un concepto muy recurrente en los escritos hebreos del Antiguo Testamento en el que la prudencia y sensatez es valorada grandemente y la imprudencia e insensatez es reprendida severamente.

Sin decirlo, porque sus lectores lo saben perfectamente, el origen de la sabiduría reside en Dios. El Señor es sabio sin medida y el mejor ejemplo de su gran conocimiento es el diseño del universo. Todo ordenado, todo en perfecta armonía para funcionar y todo con un objetivo bien claro.

Por esa razón los ánima a acercarse a él para ser llenados de sabiduría. La sabiduría que Dios nos dará si le pedimos es esa clase de capacidad para saber cómo actuar ante determinadas situaciones, frente a las circunstancias que nos hacen dudar o que nos encierran en grandes dilemas, Dios está dispuesto a colaborarnos, pero para ello debemos rogar por su sabiduría.

En ese rubro Dios no tiene limitación. Si nosotros le pedimos sabiduría él nos la dará. El ejemplo de Salomón acercándose al Señor para pedir sabiduría y recibirla con creces nos debe animar para llegar ante el Creador y reconocer que somos incapaces, que la realidad nos sobrepasa y que necesitamos urgentemente de su conocimiento.

Entonces, él nos dará sin limitación alguna y también lo hará sin reproche. Cuando Santiago dice que Dios dará sabiduría sin reproche, nos está llamando a confiar en que Dios no se va a molestar por esa solicitud. La palabra griega que usa el Nuevo Testamento es “oneidizó”, literalmente quiere decir “mostrar los dientes”, es decir fastidiarse o incomodarse.

La sabiduría es tan necesaria que encontramos a Dios siempre dispuesto con mucha sabiduría para darnos a todos a fin de que podamos enfrentar los grandes desafíos que trae consigo la vida. Qué hacer en determinados momentos, sobre todo en las ocasiones en las que una decisión puede cambiar el curso de nuestra vida.

Acudir a Dios es la mejor decisión ya que allí encontraremos las directrices para no fallar, la orientación para una mejor elección y la guía para acertar sobre cualquier dilema.

Porfirio Flores
Indígena zapoteco de la sierra norte de Oaxaca, México. Sirvo a Cristo en la ciudad de Oaxaca junto con mi familia. Estoy seguro que la única transformación posible es la que nace de los corazones que son tocados por Dios a través de su palabra.

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