La Biblia dice en el salmo 88:

Cántico. Salmo para los hijos de Coré. Al músico principal, para cantar sobre Mahalat. Masquil de Hemán ezraíta. Oh Jehová, Dios de mi salvación, día y noche clamo delante de ti. 2 Llegue mi oración a tu presencia; inclina tu oído a mi clamor. 3 Porque mi alma está hastiada de males, y mi vida cercana al Seol. 4 Soy contado entre los que descienden al sepulcro; soy como hombre sin fuerza. 5 Abandonado entre los muertos, como los pasados a espada que yacen en el sepulcro, de quienes no te acuerdas ya, Y que fueron arrebatados de tu mano. 6 Me has puesto en el hoyo profundo, nn tinieblas, en lugares profundos. 7 Sobre mí reposa tu ira, y me has afligido con todas tus ondas. Selah 8 Has alejado de mí mis conocidos; me has puesto por abominación a ellos; encerrado estoy, y no puedo salir. 9 Mis ojos enfermaron a causa de mi aflicción; te he llamado, oh Jehová, cada día; he extendido a ti mis manos. 10 ¿Manifestarás tus maravillas a los muertos? ¿Se levantarán los muertos para alabarte? Selah 11 ¿Será contada en el sepulcro tu misericordia, o tu verdad en el Abadón? 12 ¿Serán reconocidas en las tinieblas tus maravillas, y tu justicia en la tierra del olvido? 13 Mas yo a ti he clamado, oh Jehová, y de mañana mi oración se presentará delante de ti. 14 ¿Por qué, oh Jehová, desechas mi alma? ¿Por qué escondes de mí tu rostro? 15 Yo estoy afligido y menesteroso; desde la juventud he llevado tus terrores, he estado medroso. 16 Sobre mí han pasado tus iras, y me oprimen tus terrores. 17 Me han rodeado como aguas continuamente; a una me han cercado. 18 Has alejado de mí al amigo y al compañero, y a mis conocidos has puesto en tinieblas.

Introducción

El salmo ochenta y ocho es un salmo de alguien que está en peligro de muerte. Es la plegaria que se debe rezar cuando nuestra vida corre el riesgo de perderse para siempre, ya sea por una enfermedad o porque nuestros adversarios la busquen afanosamente por el odio que tienen contra nosotros.

En el salmo encontramos unas diez expresiones sobre la muerte y algunas de ellas se repiten hasta tres veces en la versión Reina Valera 1960. Las expresiones que encontramos en este salmo son Seol, sepulcro, muertos, hoyo profundo, tinieblas, lugares profundos, Abadón y tierra del olvido.

Muchos comentaristas se inclina en señalar que es un salmo para rezarse en tiempos de enfermedad. Lo cual es cierto debido al contenido del salmo, pero se puede ampliar su utilización cuando nuestra vida está en riesgo. Por supuesto que muchas enfermedades ponen en riesgo nuestra vida, pero diversas situaciones nos ponen en esa condición.

La inscripción nos auxilia mucho en este salmo porque tiene cinco datos que son valiosos para comprender las razones que motivaron al autor a escribir este verso. Esos cinco datos son: 1. Es un cántico. 2. Es un salmo para los hijos de Coré. 3. Al músico principal. 4. Para cantar sobre Mahalat y 5. Es un masquil de Hemán, ezraíta.

Algunos de esos datos los hemos visto en otros salmos. Por ejemplo la palabra Mahalat se encuentra también en el salmo 53 y se traduce como aflicción o enfermedad. También la expresión masquil lo encontramos en el salmo 32 y se traduce como un salmo contemplativo o un poema didáctico.

Los datos cántico y salmo para los hijos de Coré ya los hemos explicado en otros salmos. Significa que debía cantarse de una manera especifica atendiendo a que era un canto de lamento y los hijos de Coré son los descendientes de aquel rebelde del desierto que se opuso a Moisés y que murió cuando la tierra que pisaba se abrió y literalmente fue tragado.

El dato relevante es el nombre Hemán, ezraíta que la mayoría de los comentaristas ubica como uno de los levitas designados por David cuando instaló el arca del pacto en Jerusalén, según leemos en 1ª Crónicas 15:19, 16:41 y 25:4-5, cuyo gentilicio “ezraíta, parece señalar su lugar de nacimiento, desconocido hasta el día de hoy.

Salmo 88: Señor, líbrame de la muerte

A. Porque mi alma está hastiada de males
B. Porque ya me consideran muerto
C. Porque la muerte es silencio
D. Porque estoy afligido

El salmista está muy afligido. Está enfermo gravemente y solo tiene a Dios para recurrir en medio de su calamidad y desgracia. Y a él se dirige como Job para plantearle su situación no solo física, sino particularmente su condición espiritual de gran desesperación ante lo que todos vaticinan sobre su vida: que morirá irremediablemente.

Y por eso se desahoga con Dios porque sabe que hablar con el Creador. Expresarle a Dios nuestros temores y angustias es sumamente tranquilizador y es lo que hace en este salmo que nos lleva a recordar que la vida y la muerte dependen exclusivamente de la voluntad del Señor. De nadie más.

A. Porque mi alma es hastiada de males

Esto es lo que el salmista le plantea al Señor. En los primeros versos del salmo dice los siguiente:

Oh Jehová, Dios de mi salvación, día y noche clamo delante de ti. 2 Llegue mi oración a tu presencia; inclina tu oído a mi clamor. 3 Porque mi alma está hastiada de males, y mi vida cercana al Seol.

Me gusta como traduce el verso tres la Biblia Dios Habla Hoy porque lo hace así: “Tanto es el mal que ha caído sobre mí, que me encuentro al borde de la muerte”. El salmista está experimentando la acumulación de calamidades que trae consigo una enfermedad prolongada.

Cuando la salud se pierde comienzan a conjugarse otra serie de perjuicios como la crisis familiar. Quién ha de cuidar al enfermo. Quién debe estar pendiente. Luego las dificultades financieras porque toda enfermedad afecta directamente la economía familiar y ese problema arrastra a otros.

Al autor del salmo le ha sucedido eso justamente. Se le han ido acumulando males, de tal manera que se siente hastiado, es decir desesperado de no saber como lucha contra esas circunstancias y por eso le suplica a Dios de día y de noche para recibir su ayuda, para que su oración sea aceptada y para que se atienda su plegaria.

B. Porque ya me consideran muerto

Del verso cuatro al verso diez encontramos estas tristes palabras de Heman, el levita, hijo de Coré.

4 Soy contado entre los que descienden al sepulcro; soy como hombre sin fuerza. 5 Abandonado entre los muertos, como los pasados a espada que yacen en el sepulcro, de quienes no te acuerdas ya, y que fueron arrebatados de tu mano. 6 Me has puesto en el hoyo profundo, en tinieblas, en lugares profundos. 7 Sobre mí reposa tu ira, y me has afligido con todas tus ondas. Selah 8 Has alejado de mí mis conocidos; me has puesto por abominación a ellos; encerrado estoy, y no puedo salir. 9 Mis ojos enfermaron a causa de mi aflicción; te he llamado, oh Jehová, cada día; he extendido a ti mis manos

En estos versos encontramos palabras relacionadas con la muerte tales como sepulcro, entre los muertos, hoyo profundo, lugares profundos, muertos, Abadón, tinieblas y tierra del olvido. Todas ellas relacionadas directamente con la muerte o la desaparición física de las personas.

Este singular hecho nos lleva a pensar que el salmista vivía apesadumbrado porque ya era contado entre los que descienden al sepulcro, es decir muchos comenzaban a verlo ya como un difunto y esa condición la utiliza para hablar de lo que representa la muerte en terminos estrictamente físicos.

La muerte es la separación de la vida y el fin de la relación con nuestros seres queridos para no volver a oír nunca más su voz, ni volver a convivir con ellos de tal manera que ese lugar se convierte en un hoyo profundo y en tinieblas donde la oscuridad es absoluta que ante tal hecho el salmista piensa que Dios está enojado con él al tenerlo en esa condición.

De esa forma el salmista pide compasión de parte de Dios. La enfermedad mortal es tan devastadora que nos coloca en una precaria condición. No podemos entender la situación que vivimos y el salmista se inclina a considerar que es la ira de Dios la causa de su mal.

C. Porque la muerte es silencio

Del verso diez al verso catorce encontramos las siguientes preguntas del salmista.

10 ¿Manifestarás tus maravillas a los muertos? ¿Se levantarán los muertos para alabarte? Selah11 ¿Será contada en el sepulcro tu misericordia, o tu verdad en el Abadón? 12 ¿Serán reconocidas en las tinieblas tus maravillas, y tu justicia en la tierra del olvido? 13 Mas yo a ti he clamado, oh Jehová, y de mañana mi oración se presentará delante de ti. 14 ¿Por qué, oh Jehová, desechas mi alma? ¿Por qué escondes de mí tu rostro?

En estos versos encontramos al menos cuatro preguntas que usa el salmista para suplicar la piedad de Dios y no morir porque el salmo es un plegaria para que lo libre de la muerte.

  1. ¿Manifestarás tus maravillas a los muertos?
  2. ¿Se levantará los muertos para alabarte?
  3. ¿Será contada en el sepulcro tu misericordia o tu verdad en el Abadón?
  4. ¿Serán reconocidas en las tinieblas tus maravillas, y tu justicia en la tierra del olvido?

Las respuestas a estas interrogantes son un contundente y sonoro “no”. En el sepulcro no hay nada porque es un lugar de tinieblas. Es la tierra del olvido, donde solo unos cuantos son recordados y muchos son completamente olvidados.

El salmista le ruega a Dios para que no lo deseche y para que no esconda su rostro, una forma para pedirle que lo atienda y le permita vivir.

D. Porque estoy afligido

Los últimos cuatro versos del salmo dicen así:

15 Yo estoy afligido y menesteroso; desde la juventud he llevado tus terrores, he estado medroso. 16 Sobre mí han pasado tus iras, y me oprimen tus terrores. 17 Me han rodeado como aguas continuamente; a una me han cercado. 18 Has alejado de mí al amigo y al compañero, y a mis conocidos has puesto en tinieblas.

El salmista se declara afligido, apesadumbrado, triste y necesitado. Recuerda que desde su juventud ha pasado toda clase de situaciones que lo han llevado a momentos de miedo y reconoce que muchos de sus amigos se han alejado de él y que definitivamente algunos conocios suyos han muerto.

El no quiere vivir de esa forma. Ha resistido mucho y lo ha hecho porque se aferra a la vida. Quiere vivir. No se quiere morir como todos los seres humanos que tenemos un instinto de superviviencia. Tiene tal vez proyectos, tiene obligaciones que quiere cumplir.

Desea fervientemente seguir sirviendo a Dios. El salmista siente que su vida será cortada de la tierra antes de tiempo y por eso suplica con toda su alma al Creador para que le deje vivir.

Porfirio Flores
Indígena zapoteco de la sierra norte de Oaxaca, México. Sirvo a Cristo en la ciudad de Oaxaca junto con mi familia. Estoy seguro que la única transformación posible es la que nace de los corazones que son tocados por Dios a través de su palabra.

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