La Biblia dice en Lucas 22: 1-6

Estaba cerca la fiesta de los panes sin levadura, que se llama la pascua. 2 Y los principales sacerdotes y los escribas buscaban cómo matarle; porque temían al pueblo.3 Y entró Satanás en Judas, por sobrenombre Iscariote, el cual era uno del número de los doce;

4 y este fue y habló con los principales sacerdotes, y con los jefes de la guardia, de cómo se lo entregaría. 5 Ellos se alegraron, y convinieron en darle dinero. 6 Y él se comprometió, y buscaba una oportunidad para entregárselo a espaldas del pueblo.

Traicionado por su amigo

A. Que decidió traicionarlo con quienes querían matarlo
B. Que dejó entrar a Satanás en su corazón
C. Que se alió con sus enemigos
D. Que lo hizo por dinero

Introducción

Jesús renunció a su divinidad para encarar el sacrificio salvífico. Sus poderes celestiales fueron puestos a un lado para enfrentar con su humanidad las penurias que tenía que pasar para redimir al género humano. Sus sufrimientos fueron idénticos que los que nosotros pasamos cuando padecemos, solo que a diferencia de nosotros, él no los merecía.

De los cuatro evangelistas, Lucas es el que más detalles ofrece sobre sobre la traición de Judas.

Mateo escribe y dice:

14 Entonces uno de los doce, que se llamaba Judas Iscariote, fue a los principales sacerdotes, 15 y les dijo: ¿Qué me queréis dar, y yo os lo entregaré? Y ellos le asignaron treinta piezas de plata. 16 Y desde entonces buscaba oportunidad para entregarle. Mateo 26: 14-16.

Marcos señala:

Entonces Judas Iscariote, uno de los doce, fue a los principales sacerdotes para entregárselo. 11 Ellos, al oírlo, se alegraron, y prometieron darle dinero. Y Judas buscaba oportunidad para entregarle. Marcos 14: 10-11.

Los tres evangelistas coinciden en señalar que Judas Iscariote fue a los sacerdotes o principales sacerdotes, lo que quiere decir que ellos no lo buscaron sino que él se ofreció para entregarles a Jesús. Mateo nos precisa que Judas pidió una contraprestación por entregar a Jesús y le ofrecieron treinta monedas de plata.

Siempre hay que tener en cuenta que la historia de Judas y su traición se escribe muchos años después de que ocurrió. Mientras acontecían los sucesos ninguno de los apóstoles conocía bien a bien que ocurría en el corazón de su compañero. Lo veían como un miembro más del grupo de los doce.

Solo hasta después de acontecidos los hechos fue que supieron todo lo que pasó y lo escribieron en sus evangelios o más bien en el evangelio de Mateo. Marcos y Lucas no eran apóstoles, pero escribieron sobre el tema porque fue una acción tristísima para todos, incluido el propio Judas.

A Jesús lo traicionó Judas por dinero. No pudo ser leal con el Señor porque su ambición fue más grande que su amor por quien solo intentó ayudarlo con su profunda necesidad material, Jesús ofreció amor, comprensión, cariño, ayuda y en cambio recibió como respuesta frialdad, engaño y defraudación a la confianza depositada en un ingrato.

La traición de Judas es universalmente conocida por creyentes e incrédulos y nadie puede ver algo positivo a ese hecho. Nadie puede justificar a Judas porque su acción sencillamente es inadmisible por donde se le quiere ver. Jesús se entregó por mí a pesar de que en esa decisión sufriera un traición de ese tamaño.

A. Que decidió traicionarlo con quienes querían matarlo

Entre los discípulos existía el conocimiento que a su Maestro los principales sacerdotes no lo querían. Los escribas, los intérpretes de la ley, los fariseos, sacerdotes y principales sacerdotes nunca vieron con buenos ojos a Jesús. Estaban en completo descuerdo con su predicación, incluso denostaban sus milagros.

Lucas sitúa con toda claridad la fecha de los acontecimientos y el clima de hostigamiento que ya había con Jesús. “Buscaban matar a Jesús”. Esa era la consigna que primero fue en voz baja, pero para la última pascua del Señor en la tierra era ya un plan que se conocía en todos lados.
Al respecto Lucas escribe lo siguiente: Estaba cerca la fiesta de los panes sin levadura, que se llama la pascua. 2 Y los principales sacerdotes y los escribas buscaban cómo matarle; porque temían al pueblo.

Era tal la animadversión contra Jesús que ni siquiera ocultaban o embozaban sus planes. Lo que en un momento parecía antipatía hacia ese Maestro llamado Jesús, pronto se convirtió en una abierta y pública molestia al grado que tomaron la decisión de privarlo de su vida, pero en secreto porque pensaban que el pueblo estaba con el Señor.

Es muy probable que Judas supiera de esta determinación y a pesar de ello fue y buscó a quienes querían matar a Jesús.

B. Que dejó entrar a Satanás en su corazón

Lucas es el único de los cuatro evangelistas que dice Satanás entró en Judas. Con esa afirmación Lucas sitúa la traición de Judas en el ámbito espiritual, es decir, ese hecho fue alentado, promovido y ejecutado por las fuerzas oscuras de maldad y para ello usaron a una persona que no pudo detener su ambición.

El verso tres de nuestro estudio dice de la siguiente forma: Y entró Satanás en Judas, por sobrenombre Iscariote, el cual era uno del número de los doce.

La versión Torres Amat dice en lugar de entró Satanás, Satanás se apoderó de Judas, con lo que nos queda más claro lo que le sucedió a Judas: estando tan cerca de Jesús, su ambición y codicia lo llevó a optar por sus deseos y eso dio lugar para que el maligno los dominara, a pesar de ser contado como uno de los doce.

Un traidor no tiene voluntad propia. Es arrastrado, como el viento arrastra una hoja, por sus intereses, pensando que va dirigiendo su existencia, en realidad es empujado por un camino que tarde o temprano lo destruirá, en el caso de Judas al no permitir que Jesús dominara su vida terminó dejando al maligno entrar en su vida.

C. Que se alió con sus enemigos

El traidor siempre termina arrojado en los brazos de los enemigos de quien traiciona. No puede ser de otra manera porque solo así puede obtener un beneficio material que de otra forma no podría obtener.

El verso cuatro nos relata lo que sucedió con Judas una vez que se dejó dominar por el maligno: “y este fue y habló con los principales sacerdotes, y con los jefes de la guardia, de cómo se lo entregaría.”

No tuvieron necesidad de buscarlo o llamarlo. Él fue y habló para pactar la forma en que entregaría a Jesús.
La traición generalmente sigue esos pasos. A alguien que se le ha dado mucha confianza se une o se alía con los enemigos para fraguar la forma en que le harán daño, en este caso, de cómo detendrían a Jesús para juzgarlo y condenarlo a muerte, pero al traidor eso no le interesa porque la vida de sus supuestos amigos no tienen valor alguno para él.

D. Que lo hizo por dinero

El móvil de una traición generalmente es el dinero. Se traiciona, se defrauda la confianza por un interés económico. El traidor quiere más y más siempre y si para obtener más beneficios tiene que desilusionar a alguien lo hace, sin ruborizarse, ni apenarse porque el traidor no tiene vergüenza.

5 Ellos se alegraron, y convinieron en darle dinero. 6 Y él se comprometió, y buscaba una oportunidad para entregárselo a espaldas del pueblo.

Lucas muestra la triste condición de Judas los principales sacerdotes convinieron en darle dinero y él se comprometió. El dinero era lo que movía a Judas. No quiso un compromiso con Jesús, pero si lo hizo con treinta monedas de plata como dice Mateo en su evangelio. Ese fue su precio, hoy serían apenas unos cincuenta mil pesos.

Porfirio Flores
Indígena zapoteco de la sierra norte de Oaxaca, México. Sirvo a Cristo en la ciudad de Oaxaca junto con mi familia. Estoy seguro que la única transformación posible es la que nace de los corazones que son tocados por Dios a través de su palabra.

Deja tu comentario