La Biblia dice en 1ª Corintios 13:5

No hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor.

Introducción

Pablo tiene un gran interés de que los corintios puedan tener completamente claridad sobre el significado de la palabra amor y en consecuencia sepan amar a su prójimo de la manera que Dios quiere que lo amen. Se trata de profundizar en un tema muy importante para la iglesia de esa época y para la actual también.

Y por eso agrega otras cuatro definiciones del ágape cristiano que sus lectores debían asmilar para que su conducta cristiana se apegara a las demandas de Dios para con los creyentes y pudieran de esa forma vivir de acuerdo a la predicación de Cristo, que es el gran ejemplo de amor.

Los creyentes están llamado a amar. Todos los grandes problemas de la iglesia de Corinto tenían como origen la falta de esta virtud. Se dividían por falta de amor. Se envidiaban los dones que tenían porque no se amaban unos a otros. Despreciaban a los que no podían comer carne sacrificada a los ídolos porque no habían aprendido a amarse.

Había un grave pecado sexual en la iglesia porque también no habían entendido que amar no es tolerar la maldad en el cuerpo de Cristo ni consentir a personas que a sabiendas que su conducta es equivocada siguen manteniendo su estilo de vida alejada de los principios que Jesús enseñó.

Necesitaban como nosotros necesitamos con urgencia saber que no es amar, es decir comprender que el amor tiene mandatos positivos y mandatos negativos, es decir, lo que si podemos hacer en nombre del amor y lo que no podemos hacer en ese mismo nombre porque de no tener claridad al respecto podemos vivir engañados.

El amor es la esencia de Dios. Sus hijos, en consecuencia, deben procurarlo, buscarlo y al encontrarlo practicarlo entre ellos para que de esa manera puedan reflejar que conocen a Dios y viven para él. Sin amor un creyente es una sonaja que hace ruido solamente y ni le sirve para nada ni es nada.

Solo les faltaba amor

Porque desconocían la virtud del amor
A. Que evita que las personas sean groseras
B. Que evita que las personas sean egoístas
C. Que evita que las personas se enojen fácilmente
D. Que evita que las personas lleven una lista de ofensas en su contra

A. Que evita que las personas sean groseras

Nuestra versión Reina Valera 1960 dice que el amor “no hace nada indebido”. La expresión nace del vocablo griego “aschemoneó” que literalmente significa sin forma que al aplicarse a una persona se convierte en inapropiadamente o incorrectamente. Una persona puede, bajo esa perspectiva” conducirse de manera indecente o grosera.

De hecho otras versiones diferentes a la Reina Valera 1960 optan por traducir la palabra griega como descortesía, grosero, comportamiento rudo u ofensivo. Nosotros hemos decido utilizar la expresión grosero porque en nuestra cultura mexicana y oaxaqueña, cuando una persona tiene una manera inapropiada de hablar o conducirse decimos que es grosera.

Para el apóstol Pablo el amor no es grosero, es decir, la persona que práctica el amor de Dios es cuidadoso, delicado y extremadamente educado con las personas que trata. El amor hace que las personas utilicen siempre las palabras “gracias”, “por favor”, “con permiso” o salude cuando entra o sale de algún lugar.

Pablo nos está enseñando a comportarnos en nuestro hogar y fuera de nuestras casas. Se trata de mostrar buenos modales para no hacer sentir mal a las personas que conviven con nosotros. El apóstol quiere que seamos lo contrario a una persona grosera, se trata de que seamos corteses.

Una definición de cortesía sencilla y rápida es que se trata un acto de amabilidad, atención o buena educación que se tiene hacia otra persona. El amor, entoces, hace que las personas eviten la rudeza o el trato inapropiado con su semejante.

B. Que evita que las personas sean egoístas

Me gusta una traducción de este punto que traduce así la frase de la Reina Valera 1960 “no busca lo suyo”: no exige que las cosas se hagan a su manera. Por esa razón para efectos de nuestro estudio hemos decido utilizar la expresión egoísmo que procede de la expresión griega “ego” que significa “yo” y en ese sentido sirve para definir a quien solo piensa en sí.

La persona que solo piensa en sí misma es egoísta porque quiere que los demás se sujeten a su manera de pensar, desea y busca por todos los medios que su semejante piense y actúe como él quiere y no puede soportar cuando alguien no hace lo que quiere y entra en un grave conflcito.

La palabra griega de la que surge el término es “heautou” y sirve para expresar las decisiones particulares o internas de una persona basada en sus intereses, sus deseos o sus propósitos muy particulares. De hecho también la expresión se puede traducir como “intereses”.

Pablo dice que el amor cristiano carece de egoísmo. Las personas que aman no piensa en sus intereses sino en el interes de los demás. El egoísmo es contrario al amor.

C. Que evita que las personas se enojen fácilmente

La tercera característica que nos ofrece Pablo en este verso es que el amor no se irrita. Algunas versiones optan por otras traducciones como: “no pierde los estribos”, “no se enoja por cualquier cosa”, “no se enoja fácilmente” y “no se enfurece”, que nos acercan más al sentido de la irritabilidad de las personas.

La palabra griega de la que procede la expresión “irrita” es de suyo interesante. Procede del vocablo griego “paraxunó” que procede, a su vez, de dos palabras “para” que es la preposición “junto a” y “oxys” que quiere decir “un borde afilado”. La persona irritada es alguien que figuradamente esta en contacto con algo que lo corta, un cuchillo o daga.

El amor cristiano nos ayuda a relacionarnos con los demás sin estar irritados. La irritación en las personas hace que se enojen por cualquier cosas, se molesten fácilmente y se fastiden en cualquier lugar y esa situación los lleva a maltratar a las personas, hacerlos sentir mal y ofenderlos.

El amor, dice Pablo, no se irrita. Con ello nos quiere enseñar la necesidad que tenemos de controlar nuestro enojo cuando estamos ante personas que parecen dedicadas a sacarnos de quicio, es decir molestarnos.

D. Que evita que las personas llevan una lista de ofensas en su contra

Finalmente en este verso Pablo dice que el amor no guarda rencor. Me gustan como traducen este verso otras versiones. Algunas dicen así: “no toma en cuenta el mal”, “no piensa mal”, “no se pasa la vida recordando lo malo que otros le han hecho”, “no lleva cuentas del mal recibido” y “no lleva registro del mal que le han hecho”.

El amor no es rencoroso. Una persona rencorosa es un ser que no olvida ni perdona el mal o daño que otros le han hecho y por esa razón es vengativo y busca siempre la revancha para saciar su dolor y aunque lo haga una vez nunca será suficiente para olvidar y le hará daño a la persona las veces que sean necesarias.

En el texto original griego no aparece la palabra “rencor”, sino la expresión “contar el mal”.

La palabra “logizomai” de donde se traduce la expresión “contar”, literalmente significa hacer un inventario. Y eso es lo que le sucede a una persona rencorosa. Lleva un recuento pormenorizado del daño que le han hecho y no lo puede ni lo quiere olvidar. Prefiere envenenar su alma.

Pablo le pide a los creyentes de la iglesia de Corinto y a nosotros que abandonemos esa actitud y aprendamos a contar las cosas buenas que Dios ha hecho por nosotros.

Porfirio Flores
Indígena zapoteco de la sierra norte de Oaxaca, México. Sirvo a Cristo en la ciudad de Oaxaca junto con mi familia. Estoy seguro que la única transformación posible es la que nace de los corazones que son tocados por Dios a través de su palabra.

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