La Biblia dice en 1ª Corintios 9:1-10

¿No soy apóstol? ¿No soy libre? ¿No he visto a Jesús el Señor nuestro? ¿No sois vosotros mi obra en el Señor? 2 Si para otros no soy apóstol, para vosotros ciertamente lo soy; porque el sello de mi apostolado sois vosotros en el Señor.3 Contra los que me acusan, esta es mi defensa: 4 ¿Acaso no tenemos derecho de comer y beber? 5 ¿No tenemos derecho de traer con nosotros una hermana por mujer como también los otros apóstoles, y los hermanos del Señor, y Cefas? 6 ¿O solo yo y Bernabé no tenemos derecho de no trabajar?7 ¿Quién fue jamás soldado a sus propias expensas? ¿Quién planta viña y no come de su fruto? ¿O quién apacienta el rebaño y no toma de la leche del rebaño? 8 ¿Digo esto solo como hombre? ¿No dice esto también la ley?9 Porque en la ley de Moisés está escrito: No pondrás bozal al buey que trilla. ¿Tiene Dios cuidado de los bueyes, 10 o lo dice enteramente por nosotros? Pues por nosotros se escribió; porque con esperanza debe arar el que ara, y el que trilla, con esperanza de recibir del fruto.

Introducción

Pablo les muestra a los Corintios que no solo eran desconsiderados con los hermanos débiles en la fe, sino que incluso con él, pero no lo hace porque se sienta mal o porque quiera ridiculizarlos. Para nada. Lo hace para hacerles ver que teniendo tantos derechos sobre ellos, ha renunciado a exigir lo que en derecho le corresponde.

Más que defender su apostolado, Pablo les muestra que deben aprender a ser considerados con los demás. Él lo ha sido con ellos al renunciar a los privilegios que debía tener por ser un apóstol en la misma condición que los doce que siguieron a Jesús desde que comenzó su ministerio.

Una de las características del amor es justamente ponerse en lugar de los demás y Pablo predicaba con el ejemplo. Cuando les pedía que dejaran de comer carne por la conciencia de los demás, él también no solo no comía carne sino que había decidido abdicar de lo que merecía materialmente como predicador de las buenas nuevas.

Esa es la razón por lo que la primer pregunta que hace en el capítulo nueve es ¿No soy libre? Pablo está uniendo de esa manera el tema de lo sacrificado a los ídolos con el tema que ahora va a desarrollar sobre la necesidad de ser considerados con las personas que viven a nuestro alrededor.

Cuando Pablo pregunta si es o no libre lo que en realidad está planteando en que tiene tanta libertad que puede renunciar voluntariamente a lo que en derecho le corresponde enseñandoles de esa forma a los Corintios esa capacidad de mirar por el interés superior de la iglesia antes que por sí mismos.

Los miembros de la iglesia de Corinto habían fallado gravemente en este tema y por eso Pablo los lleva a su propia situación para enseñarles que ser considerado con los demás es una virtud que nace de mirar a Dios que se preocupa por todos los seres humanos y en particular de quienes le sirven.

Solo les faltaba amor
Porque eran desconsiderados con los demás
A. Desconsideraban su dignidad
B. Desconsideraban su labor
C. Desconsideraban su esperanza

La versión Reina Valera 1960 recoge catorce preguntas en los diez versos que hoy usamos para meditar. Pablo emplea este especie de interrogatorio para despertar la conciencia de los Corintios aletargada por la desconsideración con los hermanos y con el propio padre espiritual de ellos.

A. Desconsideraban su dignidad

En los versos uno al tres encontramos estas expresiones del apóstol Pablo.

¿No soy apóstol? ¿No soy libre? ¿No he visto a Jesús el Señor nuestro? ¿No sois vosotros mi obra en el Señor? 2 Si para otros no soy apóstol, para vosotros ciertamente lo soy; porque el sello de mi apostolado sois vosotros en el Señor.

En la iglesia de Corintio había un grupo de personas que aseguraban que Pablo no era apóstol y lo hacían porque evidentemente no participó ni con Pedro ni con Juan, Tomás, Bartolomé, Andrés, Felipe, Judás Iscariote, Simón el cananita y los demás discípulos en su ministerio terrenal en Jerusalén.

Esa particularidad les hacía creer que el fundador de la iglesia no podía ni debía llamarse apóstol en el sentido estricto del término. Atacaban así, la dignidad de Pablo al colocarlo por debajo de los demás apóstoles, una grave falta porque incurrían en una de las peores conductas que el ser humano puede tener: sobajar, rebajar y menospreciar a su prójimo.

La falta de amor los había llevado a esa actitud, una actitud dolosa, grosera y dañina porque es mirar a las personas desde las alturas, con una actitud arrogante y sobre todo con una manifiesta superioridad, que en realidad es absurda, torpe, tonta y necia porque lo que los Corintios decían era insostenible.

Pablo les dice que tiene dos razones para asegurarles que es apóstol. La primera que había visto al Señor. Su conversión camino a Damasco era un fuerte prueba, pero si todavía tenían una duda, ellos mismos eran el sello de su apostolado. La palabra sello implica seguridad ya que las cartas se llevaban antes de enviarse y se tenía la certeza de que no habían sido abiertas.

La iglesia había sido fundada por él en medio de una hostilidad enorme, de tal suerte que fue en esa ciudad donde Jesús le habló para animarlo y exhortarlo a compartir con denuedo la palabra de Dios porque en ese lugar, le dijo, hay mucho pueblo, según nos relata el libro de los Hechos.

B. Desconsideraban su labor

Del verso cuatro al verso ocho encontramos las siguientes expresiones del apóstol.

¿Acaso no tenemos derecho de comer y beber? 5 ¿No tenemos derecho de traer con nosotros una hermana por mujer como también los otros apóstoles, y los hermanos del Señor, y Cefas? 6 ¿O solo yo y Bernabé no tenemos derecho de no trabajar?
7 ¿Quién fue jamás soldado a sus propias expensas? ¿Quién planta viña y no come de su fruto? ¿O quién apacienta el rebaño y no toma de la leche del rebaño? 8 ¿Digo esto solo como hombre? ¿No dice esto también la ley?

Pablo no se está quejando, tampoco les está pidiendo su ayuda, solo les está haciendo ver que había renunciado a sus derechos y ellos ni siquiera se habían percatado de que Pablo y Bernabé habían decidido dimitir a los privilegios que tienen quienes sirven a la causa de Cristo y para ello usa tres veces el vocablo derecho.

La palabra derecho que usa la Reina Valera 1960 se origina del vocablo griego “exousía” que literalmente quiere decir poder, autoridad, fuerza y por esa razón lo vierte como derecho. Pablo tenía la autoridad para comer y beber lo que quisiera, incluido lo sacrificado a los ídolos, pero no lo iba a hacer. Como tampoco iba traer una esposa o iba a dejar de trabajar.

Pablo pone al menos tres ejemplos para que los Corintios comprendan su gran desconsideración con los hermanos de conciencia débil y también con su labor misionera. Un soldado jamás va a la guerra con sus propios recursos. Un campesino que planta una viña come de su fruto y un granjero con su rebaño toma leche de sus cabras o de sus vacas.

Él podía tomar para sí lo que necesitara de la iglesia, pero no lo había hecho y ellos no se fijaron en eso. La falta de amor hace desconsiderabas a las personas con la labor que hacen por ellos. Pablo enlista una serie de priveligos de los que se abstuvo por decisión propia, comer y beber, casarse y trabajar para sostenerse.

C. Desconsideraban su esperanza

En los últimos dos versos de nuestro estudio encontramos lo siguiente:

Porque en la ley de Moisés está escrito: No pondrás bozal al buey que trilla. ¿Tiene Dios cuidado de los bueyes, 10 o lo dice enteramente por nosotros? Pues por nosotros se escribió; porque con esperanza debe arar el que ara, y el que trilla, con esperanza de recibir del fruto.

Pablo cita Deuteronomio 25:4 y hace una sorprendente interpretación sobre ese verso que a juicio de los hebreos se trata de la manera en que se deben tratar los animales que ayudan a los hombres a cultivar la tierra, pero Pablo dice categórico que ese texto se refiere a quienes trabajan para la iglesia.

Pablo dice que ese verso no se escribió porque Dios tuviera cuidado de esas bestias, sino porque sería usado para referirse a quienes trabajan en la obra de Dios y entonces incrusta la idea de que el que ara y el que trilla, es decir el que siembra y el que cosecha hacen su labor con la esperanza de obtener de la tierra productos para consumir o comercializar.

Si no se obtiene nada no tiene sentido y en ese caso la esperanza no tuvo ninguna clase de resultado. La falta de amor lleva a las personas a ser desconsideradas con las demás y provocan o hacen que pierdan su esperanza de manera idéntica a como la pierde el campesino cuando lo que siembra no produce.

Porfirio Flores
Indígena zapoteco de la sierra norte de Oaxaca, México. Sirvo a Cristo en la ciudad de Oaxaca junto con mi familia. Estoy seguro que la única transformación posible es la que nace de los corazones que son tocados por Dios a través de su palabra.

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