La Biblia dice en la 1ª carta de Pablo a los Corintios 4: 6-8

Pero esto, hermanos, lo he presentado como ejemplo en mí y en Apolos por amor de vosotros, para que en nosotros aprendáis a no pensar más de lo que está escrito, no sea que por causa de uno, os envanezcáis unos contra otros. 7 Porque ¿quién te distingue? ¿o qué tienes que no hayas recibido? Y si lo recibiste, ¿por qué te glorías como si no lo hubieras recibido?8 Ya estáis saciados, ya estáis ricos, sin nosotros reináis. ¡Y ojalá reinaseis, para que nosotros reinásemos también juntamente con vosotros!

Introducción

Pablo conoció la triste condición de algunos en la iglesia de Corinto por medio de los hermanos de Cloé que los visitaron en Éfeso. Por lo que le platicaron al apóstol se percató que muchos de los problemas en la iglesia tenían como origen el envanecimiento de muchos de los creyentes.

Estaban tan engreídos que asumieron que Pablo era mejor que Apolos y que Pedro era superior a Pablo y algunos para no parecer menos colocaron a Cristo como mejor que todos ellos, pero no lo hicieron para poner orden en la congregación, sino más bien para sentirse superiores o mejores a los demás.

Los Corintios habían caído en la vanidad. Se habían vuelto vanidosos, creídos, engreídos, altivos, orgullosos y eso había enfriado su corazón de tal manera que el amor se había perdido entre ellos y Pablo quiere corregir ese mal porque una iglesia envanecida deja de ser útil a la obra del Señor.

La palabra envanecidos Pablo la utiliza cuatro veces en la carta.

4: 18
Mas algunos están envanecidos, como si yo nunca hubiese de ir a vosotros.

4: 19
Pero iré pronto a vosotros, si el Señor quiere, y conoceré, no las palabras, sino el poder de los que andan envanecidos.

5: 2
Y vosotros estáis envanecidos. ¿No debierais más bien haberos lamentado, para que fuese quitado de en medio de vosotros el que cometió tal acción?

8: 1

En cuanto a lo sacrificado a los ídolos, sabemos que todos tenemos conocimiento. El conocimiento envanece, pero el amor edifica.

La palabra procede de la raíz griega “phusioó” que literalmente significa “inflar o inflado” y en consecuencia algo que se hincha. El sentido de la palabra cuando se aplica a una persona quiere decir orgullosa, altiva, engreída o arrogante. Los corintios estaban hinchados, es decir llenos de altivez.

Esa condición es delicada porque quien vive en esa situación enfrenta tres estados o presenta tres actitudes que Pablo nos muestra en el pasaje que estudiaremos en esta ocasión.

Solo les faltaba amor

Porque estaban envanecidos
A. Los envanecidos no dominan sus pensamientos
B. Los envanecidos actúan con impostura
C. Los envanecidos evaden la realidad

A. Los envanecidos no dominan sus pensamientos

En el verso seis Pablo escribe lo siguiente: Pero esto, hermanos, lo he presentado como ejemplo en mí y en Apolos por amor de vosotros, para que en nosotros aprendáis a no pensar más de lo que está escrito, no sea que por causa de uno, os envanezcáis unos contra otros.

En los versos anteriores, para ser exactos del verso uno al verso cinco, Pablo les ha pedido a los Corintios que no hagan juicios prematuros y les ha explicado que cada uno de sus líderes recibirá su galardón o premio de parte del Señor, quien aclarará perfectamente las motivaciones de los corazones.

Y por esa razón les dice que se ha puesto tanto él como Apolos como ejemplo de no colocarlos en un lugar que solo corresponde poner por parte de Dios, y entonces, les pide que aprendan a no pensar más de lo que está escrito. Esta frase ha despertado una serie de conclusiones e interpretaciones.

Algunos piensan que era un proverbio común en los tiempos de Pablo. Otro creen que Pablo les está pidiendo que sujeten sus ideas a los que dicta la palabra de Dios. De hecho algunas versiones así lo traducen.

La Nueva Traducción Viviente así lo traduce: Amados hermanos, puse el caso de Apolos y el mío propio como ilustración de lo que les vengo diciendo. Si prestan atención a lo que les cité de las Escrituras, no estarán orgullosos de uno de sus líderes a costa de otro.

La solicitud de Pablo a los Corintios tiene sentido y tiene lógica porque uno de los grandes problemas que tienen las personas envanecidas es que no dominan, controlan ni ponen límites a sus pensamientos, respecto a ellos o respecto a otras personas. Le dan rienda suelta a su imaginación y llegan a creerse inmensamente grandes. Tienen aires de grandeza.

Se hinchan o hinchan a otros y eso suele ser muy peligroso porque llevan al extremo sus pensamientos e ideas.

B. Los envanecidos actúan con impostura

Uno puede descubrir a una persona envanecida porque actúa con falsa modestia. Su impostura es demasiado clara porque aparenta ser alguien o tener algo que en realidad no tiene o no es. Los envanecidos tienen aires de grandeza.

Pablo descubre esa actitud en los Corintios y se los dice en el verso siete: 7 Porque ¿quién te distingue? ¿o qué tienes que no hayas recibido? Y si lo recibiste, ¿por qué te glorías como si no lo hubieras recibido?

Los creyentes a los que le escribe Pablo habían olvidado que todos los dones que tenían habían llegado a sus vidas como un regalo de parte de Dios. Todos eran iguales porque las capacidades sobrenaturales que les habían sido otorgadas provenían de parte del Señor, pero ellos actuaban como si los bienes espirituales fueran resultado de sus obras.

Alguien que está hinchado o envanecido finge y se conduce equivocadamente porque se llena de orgullo por algo que no ha logrado por su propio esfuerzo, sino porque Dios le ha dado de su gracia. Es un problema grave pensar que lo que hacemos en la iglesia es resultado de nuestras habilidades.

Los Corintios olvidaron que toda buena dádiva y todo don perfecto procede del padre de las luces y que somos inmerecedores de tantos favores divinos y se colocaron en el centro de las acciones divinas y actuaban con orgullo como si lo que tenían no lo hubieran recibido y fuera ellos la causa y no el efecto.

C. Los envanecidos evaden la realidad

Pablo recurre a una ironía para desinflar a sus hermanos de Corinto. Recurre también a una hipérbole para despertarlos y volverlos a la realidad y les dice lo siguiente:

Ya estáis saciados, ya estáis ricos, sin nosotros reináis. ¡Y ojalá reinaseis, para que nosotros reinásemos también juntamente con vosotros!

La ironía y la hipérbole se entienden mejor en estas versiones: Nueva Versión Internacional:

Ya tienen todo lo que desean! ¡Ya se han enriquecido! ¡Han llegado a ser reyes, y eso sin nosotros! ¡Ojalá fueran de veras reyes para que también nosotros reináramos con ustedes!

La Palabra de Dios para Todos lo hace de la siguiente forma: Ustedes se creen que ya tienen todo lo que necesitan, que ya se han vuelto muy ricos, y que gobiernan como reyes sin nuestra ayuda. Qué bueno sería si en verdad fueran reyes para que pudiéramos gobernar con ustedes.

Una persona que está envanecida ha dejado de conducirse por la realidad y vive en mundo. En ese mundo se piensa y se cree el centro de todo. En la hinchazón de su corazón considera que todo gira en torno suyo y que las personas le deben a ella o a él pleitesía y hasta honra porque tienen el honor de que esté con ellos.

Porfirio Flores
Indígena zapoteco de la sierra norte de Oaxaca, México. Sirvo a Cristo en la ciudad de Oaxaca junto con mi familia. Estoy seguro que la única transformación posible es la que nace de los corazones que son tocados por Dios a través de su palabra.

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