La Biblia dice en la 1ª carta de Corintios 10:13

No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar.

Introducción

La palabra tentación procede de la raíz griega “peirasmos” que en el Nuevo Testamento tiene dos usos. Como tentación o como prueba. Cuando Santiago dice que uno es tentado cuando de su propia conscupicencia es seducido y atraído, usa el vocablo en el sentido de inclinación al mal.

Pero esa palabra también se utiliza como prueba, como es el caso del verso que hoy meditamos. Pablo les dice a los corintios que ellos han sido examinados, puestos a prueba o sometidos a un experimento para conocer la condición en la que se encuentra su fe y les explica la naturaleza de ese examen.

El contexto en que ocurren estas palabras del apóstol son importantes para comprender por qué les habló de ese tema. El capítulo diez de la primera Carta a los Corintios aborda la historia de Israel en el desierto donde Dios los disciplinó por sus reiterada obcecación a la voluntad de Dios.

En el desierto Dios los probó y el resultado fue una calificación reprobatoria. Frente al mar Rojo los judíos no pudieron confiar en Dios, a pesar de haber visto su poder sublime con las diez plagas. Ya en el desierto ante la escasez de alimentos y agua, también fallaron a pesar, también, de haber visto el poder de Dios en el mar Rojo.

El salmo noventa y cinco y la propia carta a los Hebreos expresa el ánimo del Señor al ver a su pueblo en esta lamentable condición: pueblo es que divaga de corazón y no han conocido mis caminos, por tanto, juré en mi furor que no entrarían en mi reposo. Lo que marcó definitivamente a esa generación porque ya no tomaron posesión de la tierra prometida.

En el verso doce Pablo les ha dicho a los corintios que tengan cuidado porque el que dice que esta firme puede caer y justamente después les escribe el verso que meditaremos.

El verso puede asustar porque quiere decir que a nuestra vida pueden llegar situaciones complejas que nos harán tropezar, que vendrán experiencias que nos pueden derribar o que en nuestro entorno se presenten situaciones que nos hagan considerar seriamente si seguimos en este camino o no.

Por ejemplo, nuestra fe nos puede demandar amar y ayudar a una persona que nos ha hecho mucho daño y nosotros nos resistamos y por esa decisión nuestra fe tropiece al evitar la voluntad del Señor.

Solo les faltaba amor

Porque evitaban las pruebas
A. Las pruebas son humanas
B. Las pruebas son soportables
C. Las pruebas son superables

La vida cristiana es una larga carrera llena de obstáculos, con pruebas que ponen bajo examen la clase de fe que ejercemos. Hay creyentes que ante una dificultad dejan de congregarse porque piensan que les ha sucedido algo que a nadie más le ha ocurrido y la verdad es que eso no es exacto.

A. Las pruebas son humanas

Pablo les dice a los creyentes de Corinto y nos dice a los cristianos de estos tiempos que no nos ha sobrevenido ninguna prueba que no sea humana.

La palabra sobrevenido apela a algo inesperado, a un hecho súbito, una situación que sale de nuestro control. Se trata de un evento como lo acontecido a Job que no espera perder todo su patrimonio, ni mucho menos pensaba que algún día todos sus hijos morirían, pero le sobrevino toda esa adversidad.

Sin embargo a pesar de estas características de la prueba no deja de ser humanas, es decir no se salen del estandar que cada persona puede pasar. Por ejemplo en su humanización Cristo fue probado por el diablo con tentación netamente humanas: suplir su hambre física con un milagro. Mostrar que Dios estaba con él arrojándose desde el pináculo del templo y ser adorado sin necesidad del sacrificio de la cruz.

Cuando Pablo dice que no nos ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana está acotando nuestros examenes y los circunscribe a nuestra naturaleza. Al diseño que el Señor hizo de nosotros para evitar que pensemos que se nos pone un examen lejano a nuestra condición.

Los seres human somos probados en función de nuestra condición. No somos ángeles, ni se nos examina en función de otra razón. Adán y Eva fueron probados en el huerto del Edén con una prueba netamente humana y así será siempre con todos sus descendientes.

B. Las pruebas son soportables

Pablo también les dice a sus lectores: pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir.

Es sumamente reconfortante que en esos momentos de prueba el Señor no nos dejará y su intervención será para ayudarnos a resistir o soportar. Me parece que el ejemplo de Pedro nos puede ayudar mucho a entender lo que Pablo quiere enseñarnos al decirnos que la fidelidad de Dios nos auxiliará en esos momentos.

Lucas 22: 31-34 dice:

Dijo también el Señor: Simón, Simón, he aquí Satanás os ha pedido para zarandearos como a trigo; 32 pero yo he rogado por ti, que tu fe no falte; y tú, una vez vuelto, confirma a tus hermanos.33 Él le dijo: Señor, dispuesto estoy a ir contigo no solo a la cárcel, sino también a la muerte. 34 Y él le dijo: Pedro, te digo que el gallo no cantará hoy antes que tú niegues tres veces que me conoces.

Pablo vivió tiempos de grandes pruebas como la acontecida cuando estaba en Roma preso y un ayudante de nombre Epafrodito que los hermanos de Filipos lo habían enviado a ayudarle en sus necesidades, enfermó gravemente y estuvo a punto de morir. Pablo escribe y dice que Dios no le permitió tener tristeza sobre tristeza.

La palabra “resistir” procede de la raíz griega “dunamai” que se traduce como tener la capacidad o la habilidad para enfrentar alguna situación. Dios se compromete con nosotros a que las pruebas que pasemos sean de acuerdo a nuestra capacidad y habilidad para afrontarlas.

C. Las pruebas son superables

Finalmente Pablo les comenta a los corintios que Dios también los auxiliará en esos angustiantes días y se los plantea así: sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar.

Dios se compromete a que en esos momentos de grandes dificultades, de problemas que parecen no tener solución, de situaciones que nos ahogan, él nos dará una salida, nos permitirá escapar de algo que parece acabar con nuestra poca fe que todavía tenemos, en una intervención milagrosa.

Como podemos ver Dios está más que presente cuando un hijo suyo se encuentra en una prueba. Contrario a lo que podemos pensar que Dios nos ha dejado o nos ha abandonado, la realidad es que su presencia es más fuerte que nunca porque sabe que somos sumamente débiles.

Porfirio Flores
Indígena zapoteco de la sierra norte de Oaxaca, México. Sirvo a Cristo en la ciudad de Oaxaca junto con mi familia. Estoy seguro que la única transformación posible es la que nace de los corazones que son tocados por Dios a través de su palabra.

Deja tu comentario