La Biblia dice en 1ª Corintios 16: 14

Todas vuestras cosas sean hechas con amor

Introducción

Pablo concluye su carta con un llamado a los creyentes para que su vida entera se vea influida, acotada, dominada y controlada por el amor. El apóstol desea que no solo los creyentes de Corinto, sino nosotros y quienes abracen la fe en Cristo Jesús conduzcan sus vidas a la luz o bajo la influencia y control del amor.

La primera epístola a los Corintios nos muestra y ofrece una perspectiva completa de lo que ocurre en una congregación cuando sus miembros dejan de practicar el amor o convierten el mandamiento de amarse unos a otros en una opción y no una prescripción necesaria para sus relaciones personales con sus hermanos en Cristo.

A lo largo de todo su escrito, el apóstol Pablo expresa hasta dónde puede llegar una persona que diciéndose cristiana se aparta de los postulados y mandamientos que Cristo dijo sobre la necesidad de amar al prójimo y a los hijos de Dios que se encontrarán las personas en la iglesia del Señor.

El verso que hoy nos servirá para nuestra reflexión puede ser un sumario para la vida cristiana, puede ser una síntesis brevísima de lo que significa ser cristiano, pero también puede tomarse como una sentencia corta de lo que significa haber abrazado la fe en Cristo Jesús con todo el corazón.

La iglesia de Corinto tenía una grave crisis en su práctica y doctrina esencialmente porque los creyentes se habían separado del amor que debe enmarcar su vida y eso ocasionó que aflorara su egoísmo que es lo contrario al amor porque el amor piensa en los demás y el egoísmo nos sume en nuestros deseos y gustos y nos hace pensar solo en nosotros mismos.

En siete palabras: Todas vuestras cosas sean hechas con amor, Pablo manifiesta la aspiración y el llamado que todos tenemos para ajustar nuestra vida a una manera muy distinta al mundo donde impera no solo el egoísmo, sino la venganza, la revancha, las ofensas y el deseo de dañar a quien nos ha hecho algo.

El cristiano debe amar porque en eso conocerán que somos discípulos de Cristo. El amor es la bandera, la insignia y la marca que hace a las personas que creen en Jesús completamente diferentes al resto de los seres humanos.
Pablo entendía perfectamente que los cristianos debían cambiar su estilo de vida y debían sumergirse en el amor del Señor para que de esa manera pudiera cambiar completamente la forma en que hacían las cosas.

Porque su ego permanecía sin cambio
A. En algunas cosas no lo habían domesticado
B. En algunas cosas los seguía dominando

La frase “sean hechas” que algunas versiones traducen simplemente como “hagan” procede de un vocablo griego cuya raíz es “ginomai” que es muy importante comprender para entender que es lo que Pablo le pide a los creyentes del primer siglo y por supuesto a nosotros también.

La palabra significa literalmente “convertirse” es decir pasar de un estado a otro, como por ejemplo llegar a la existencia como cuando un niño o niña deja el vientre de su madre y llega a este mundo. Se puede decir que se convirtió o dejó una condición para pasar a otra, es decir, estaba en el vientre materno y dejo ese lugar para plantarse en este mundo.

Pero el sentido más exacto es el de un alfarero que toma, por ejemplo, barro y lo convierte en una vasija. Eso quiere decir que el barro llegó a ser una vasija. El barro se convirtió, se transformó en algo que no era. Lo mismo aplica a un pedazo de madera que los artesanos convierten en un mueble útil para una casa.

Eso quiere decir que Pablo está pidiendo que lo que hagamos lo convertamos en un acto de amor no solo al interior de la iglesia, sino sobre todo, fuera de la iglesia, que de lo que hagamos emerja amor. Pablo tiene como meta para nosotros que todo lo que hagamos, que todas nuestras acciones tengan como motivación y fin el amor para derrotar nuestro ego.

A. En algunas cosas no lo habían domesticado

El amor se enfrenta con nuestro egoísmo. El amor piensa en el otro, el egoísmo piensa exclusivamente en el yo como centro. Desde niños nuestra conducta tiende generalmente a agradarnos a nosotros mismos y de no corregir esta inclinación la vida adulta nos enseñará que el mundo no gira en torno a nosotros.

Pablo comprobó que en la iglesia a los corintos los hermanos eran egoístas, estaban divididos siguiendo algunos a Pedro, otros a Apolos, a Pablo y algunos sintiéndose más espirituales decían que iban tras Cristo, también comían lo sacrificado a los ídolos sin pensar si afectaban la conciencia de otros hermanos.

Eran arrogantes con sus dones, corrompían las buenas costumbres con malas conversaciones, ignoraban los pecados escandalosos y hasta se acusaban en tribunales.
Con pruebas y argumentos Pablo les demostró que su vieja naturaleza, opuesta al amor seguía allí presente y era necesario controlarla para que el amor fluyera de sus vidas o que el amor surgiera de la transformación de su ego.

B. En algunas cosas lo habían dominado

No todo era negro o negativo en la iglesia de Corinto. Había hermanos que habían logrado dominar su egoísmo, pero esa era y es un lucha sin cuartel porque nuestra vieja naturaleza está allí siempre dispuesta a jugarnos malos momentos cuando se aparece en los momentos menos oportunos.

Y es que al llegar a Cristo comenzamos con una interminable batalla contra nuestros malos deseos y nuestra inclinación al mal que nos hace caer en el egoísmo cuando lo que necesitamos es amor, pero al comprender que tenemos esa lucha es necesario no dejar de pelear contra nosotros mismos.

Porfirio Flores
Indígena zapoteco de la sierra norte de Oaxaca, México. Sirvo a Cristo en la ciudad de Oaxaca junto con mi familia. Estoy seguro que la única transformación posible es la que nace de los corazones que son tocados por Dios a través de su palabra.

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