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viernes, julio 23, 2021
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Una fe práctica para una vida práctica evita la obediencia parcial

La Biblia dice en Santiago 2:10-11

10 Porque cualquiera que guardare toda la ley, pero ofendiere en un punto, se hace culpable de todos. 11 Porque el que dijo: No cometerás adulterio, también ha dicho: No matarás.Ahora bien, si no cometes adulterio, pero matas, ya te has hecho transgresor de la ley.

Introducción

Los creyentes a los que iba dirigida la carta de Santiago eran judíos conocedores de la ley hebrea. De hecho la predicación de Santiago partía de la Tanak israelita que contenía los 39 libros que hoy conocemos como Antiguo Testamento. Algunos estudiosos opinan que la carta es un comentario al salmo 12.

El estudio sistemático de los primeros cinco libros llamados Torá o la Torá forman parte importante de la educación de los judíos desde siempre. Ellos mejor que nadie conocían todos los mandamientos que de allí emanan. Para los judíos son 613 mandamientos de Génesis a Deuteronomio.

Santiago utiliza una de las enseñanzas de Jesús citada en Mateo 5:18-19 que dice de la siguiente manera:

18 Porque de cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo se haya cumplido.19 De manera que cualquiera que quebrante uno de estos mandamientos muy pequeños, y así enseñe a los hombres, muy pequeño será llamado en el reino de los cielos; mas cualquiera que los haga y los enseñe, éste será llamado grande en el reino de los cielos.

Lo hace porque los lectores de la epístola estaban incurriendo en esa falta al discriminar y favorecer a los ricos antes que a los pobres y estaban incumpliendo la ley de Dios porque si bien cumplían otros mandamientos al faltar a uno de ellos se estaban haciendo desobedientes a todo lo que dice la ley.

De esa manera Santiago subraya un tema que nos debe servir para considerar una de las equivocaciones más reiteradas en la iglesia, la de escoger o seleccionar que mandamientos sí cumplir y cuáles no, como si la Escritura tuviera partes que si se deben obedecer y otras no.subr

Santiago apunta a uno de los males más comunes en nuestros días: el énfasis desmedido en alguna doctrina y el descuido en otras. Algo que no debe ocurrir porque definitivamente desbalancea nuestra enseñanza y en consecuencia perjudica severamente nuestro crecimiento espiritual.

Una fe práctica para una vida práctica evita la obediencia parcial

A. Para no ofender la ley de Dios
B. Para no trasgredir la ley de Dios

Los creyentes de la iglesia primitiva a los que iba dirigida la carta de Santiago estaban fallando en el trato de los pobres. Estaban cometiendo acepción de personas, despreciando a sus hermanos pobres y al hacerlo estaban quebrantando la ley. Ellos habían determinado qué mandamientos cumplir y cuáles no.

Y esa actitud los llevó a una obediencia parcial y cometer dos hechos que Santiago les presenta en este verso que hoy estudiamos. Con ello les quiso recordar que una fe práctica para una vida práctica puede evitar caer en esa situación con dos objetivos muy claramente marcados.

A. Para no ofender la ley de Dios

El verso diez de nuestro estudio dice de la siguiente manera:

Porque cualquiera que guardare toda la ley, pero ofendiere en un punto, se hace culpable de todos.

La primera verdad que les presenta Santiago a sus lectores es que la falla en un solo punto de todo lo que establece la ley judía hace que el infractor sea culpable de todos los demás. Si falla en uno, entonces, los seiscientos doce restantes, han sido infringidos y el responsable es culpable de ese hecho.

La palabra “culpable” que utiliza aquí el autor de la epístola procede del término griego “enochos” que se traduce sencillamente como alguien que ha quedado “sujeto a una sanción” por haber infringido una obligación y en ese caso ha quedado a merced de un castigo por tal conducta.

La persona que selecciona que sí y que no obedecer cae en esta situación porque si bien cumple a cabalidad con una obligación o mandamiento incumple en otro y por tal motivo se hace culpable de todos. Evidentemente Santiago se refiere a la ley hebrea, pero en el caso de los cristianos el principio es el mismo.

No se puede elegir, seleccionar o escoger que sí y que no se va a cumplir de todo lo que nos demanda Dios. En realidad se debe cumplir con todo lo que él nos dice. Tratando a toda costa de agradarle en todo. Los fariseos escogían lo que querían cumplir y lo que no, pues sencillamente lo hacían a un lado.

B. Para no trasgredir la ley de Dios

El verso once de nuestro estudio dice así:

Porque el que dijo: No cometerás adulterio, también ha dicho: No matarás.Ahora bien, si no cometes adulterio, pero matas, ya te has hecho transgresor de la ley.

Muchos creyentes se ufanan de que ellos sí cumplen con la voluntad de Dios porque oran o porque leen mucho la Biblia, que no está mal, porque siempre será bueno orar y leer la Biblia, pero dejar de honrar a nuestros padres nos hace transgresores de la verdad divina. Se trata de hacer aquello sin dejar de hacer esto.

Dice Santiago que quien no adúltera, pero mata, se hace transgresor de la ley. La palabra transgresor procede de la raíz griega “parabatés” que simplemente significa “ir en contra de” y cuando se aplica en el caso de Dios quiere decir “violar sus mandamientos y ordenanzas conociendo qué lo se hace a sabiendas de que lo ofende.

El autor de la carta quiere decirle a sus lectores que tomar de la Escritura solo lo que nos conviene y no todo lo que dice el Señor es una transgresión que ofende al Señor.

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