La Biblia dice en Santiago 2: 12-13

12 Así hablad, y así haced, como los que habéis de ser juzgados por la ley de la libertad. 13 Porque juicio sin misericordia se hará con aquel que no hiciere misericordia; y la misericordia triunfa sobre el juicio.

Introducción

La discriminación es un tema delicado porque incide directamente en el juicio o trato que habremos de recibir de parte del Señor a través de la ley de la libertad como le llama Santiago a la palabra de Dios que condenará o declarará inocente a los creyentes ante el favoritismo o acepción de personas que haya hecho.

Hacer más a las personas en detrimento de otras es una actitud reprobable que Santiago quiere corregir de raíz entre los creyentes de la iglesia del primer siglo que vivía debatiéndose entre procurar por el pobre o definitivamente doblegarse ante los ricos de este mundo.

La opción por los pobres era y debe ser una de las características de las congregaciones contemporáneas porque esa una manera de expresar la compasión divina que habrá de ser muy útil a la hora de que se trate de nosotros. En realidad lo que hacemos cuando distiguimos entre una y otra personas es un juicio.

Juzgar es un atributo exclusivo de Dios, pero lo ha delegado a los seres humanos y debemos hacer buen uso de esa facultad, particularmente cuando se trata de gente pobre o necesitada porque un día nosotros también tendremos que ser juzgados tanto en esta tierra como en el juicio celestial.

Ese es el tema que Santiago liga con la discriminación o el favoritismo, el juicio que se ha de venir sobre todos los seres humanos porque toda la humanidad va a ser juzgada y recibirá lo que hizo sobre esta tierra y entonces recibirá la misma compasión con que trató a los demás o la misma dureza con la que atendió a su semejante.

Santiago quiere hacernos conscientes de la necesidad de practicar la bondad y misericordia con nuestos hermanos en la iglesia, de evitar a toda costa condenarlos por su condición social y económica y también dejar tener favoritismo con los potentados o los que tienen mucho dinero.

Una fe práctica para una vida práctica nos libra del juicio sin misericordia

A. Porque todos seremos juzgados
B. Porque la misericordia triunfa sobre el juicio

La fe que tenemos es una fe que nos convierte en personas compasivas y esa compasión hace que el juicio que venga a nuestra vida sea con compasión de manera idéntica a la que practicamos con los demás. La fe no es algo pasivo, es acción y en cuanto a los demás es bondadosa.

A. Porque todos seremos juzgados

El verso doce de nuestro estudio dice así:

12 Así hablad, y así haced, como los que habéis de ser juzgados por la ley de la libertad.

Es un hecho que todos los creyentes seremos juzgados por lo que dice Pablo en las cartas a Corintios:

1ª Corintios 3: 10-15

Conforme a la gracia de Dios que me ha sido dada, yo como perito arquitecto puse el fundamento, y otro edifica encima; pero cada uno mire cómo sobreedifica. 11 Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo. 12 Y si sobre este fundamento alguno edificare oro, plata, piedras preciosas, madera, heno, hojarasca, 13 la obra de cada uno se hará manifiesta; porque el día la declarará, pues por el fuego será revelada; y la obra de cada uno cuál sea, el fuego la probará. 14 Si permaneciere la obra de alguno que sobreedificó, recibirá recompensa. 15 Si la obra de alguno se quemare, él sufrirá pérdida, si bien él mismo será salvo, aunque así como por fuego.

2ª Carta a los Corintios 5: 10

Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo.

Queda claro que la obra de cada uno de nosotros será revisada y juzgada, pero no para decidir nuestro futuro, sino para recibir las recompensas que Dios ha prometido: las coronas de la vida, de justicia, de gloria e incorruptible.

El Nuevo Testamento nos habla de esas coronas que se toman de los premios que se les otorgaban a los atletas que participaban en los juego olímpicos que ya existían en ese época.

La frase que usa Santiago para referirse a la ley hebrea es “la ley de la libertad” se refiere al resultado que tiene el Espíritu Santo en la vida de las personas. Ya no viven bajo la antigua ley que los condenaba, sino bajo la gracia que les daba libertad y les daba la posibilidad de cambiar de actitud.

B. Porque la misericordia triunfa sobre el juicio

Dice el verso trece de nuestro estudio de la siguiente manera:

Porque juicio sin misericordia se hará con aquel que no hiciere misericordia; y la misericordia triunfa sobre el juicio.

La Nueva Traducción Viviente presenta este verso de la siguiente forma:

No habrá compasión para quienes no hayan tenido compasión de otros, pero si ustedes han sido compasivos, Dios será misericordioso con ustedes cuando los juzgue.

La Versión al Lenguaje Actual lo hace de la siguiente forma:

Porque Dios no tendrá compasión de quienes no se compadecieron de otros. Pero los que tuvieron compasión de otros, saldrán bien del juicio.

Queda claro de esta forma que de la misma forma con la que juzguemos a los demás de esa misma manera seremos juzgados.

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