La Biblia dice en Proverbios 1: 7
El temor del Señor es el principio de la sabiduría; los necios desprecian la sabiduría y la instrucción.
La Biblia enseña que en este mundo se puede vivir sabia o neciamente. Son solo dos estados, condiciones o categorías en las que el ser humano puede desplegar su existencia en esta tierra y todo dependerá exclusivamente de su voluntad y deseo, de nadie más.
El libro de Proverbios concentra sentencias, dichos o refranes de la sabiduría hebrea para mostrar los grandes beneficios que tiene vivir sabiamente, pero también contiene las graves consecuencias que hay para quienes deciden vivir a espaldas de la sabiduría y la ciencia del Eterno.
La sabiduría tiene como punto de partida el temor, respeto, traducen algunas versiones, al Señor. Si una persona respeta por lo menos los diez mandamientos que sintetizan la voluntad del Creador, será sabio porque conducirá su vida de acuerdo a los estándares de moralidad que Dios demanda.
El verso que meditamos en esta ocasión establece con toda claridad que los necios, antípodas de los sabios, toman la decisión de despreciar la sabiduría y la instrucción porque se piensan inteligentes en su propia opinión, se consideran capaces y con la solvencia suficiente para enfrentar los avatares de la vida.
Los insensatos, como también se les llama a los necios, son seres que viven al amparo de sus propios y desubicados razonamientos, bajo los cuales viven un estilo de vida supeditado a sus vanos deseos, altaneros frente a los demás, blandiendo la violencia como primer recurso ante un problema personal.
Son tan pegados de sí mismos que llegan a pensar que todos los demás están equivocados, pero ellos no. De hecho, condenan a todos quienes les llaman la atención por su imprudencia ante asuntos vitales de la existencia humana, pero su desprecio a la sabiduría y a la enseñanza los condenada a quedarse como están.
La necedad mata, la sabiduría da vida. Es una decisión personal la que nos ata a la necedad o la que nos libera cuando tomamos la sabiduría como estilo de vida.




