Para mostrar la alegría de vivir sabiamente
I. Una alegría que deleita
II. Una alegría constante
Proverbios 8: 30
Con él estaba yo ordenándolo todo, y era su delicia de día en día, teniendo solaz delante de él en todo tiempo.
Introducción
La versión hebrea traduce este verso de la siguiente forma: Yo estaba junto a él, como un arquitecto. Y era diariamente su delicia, jugando siempre delante de él. La versión Dios Habla Hoy lo hace del siguiente modo: Allí estaba yo, fielmente, a su lado. Yo era su constante fuente de alegría, y jugueteaba en su presencia a todas horas.
Algunas versiones no traducen la palabra arquitecto, sino aprendiz porque la palabra hebrea “amón” con ligeras correciones puede traducirse como artesano como en Jeremías 52: 15 y por eso optan por traducir como “arquitecto”. La RV 60 prefiere vertirlo como “ordenándolo”.
Orden, arquitecto o artesano o aprendiz no modifica sustancialmente el texto porque conllevan la misma idea: la sabiduría al lado del Creador, aprendiendo y conduciendo el desarrollo de la creación como hemos visto en los anteriores versos con el mar, la tierra, los cielos y otros componentes de la creación.
Lo que llama poderosamente la atención en este verso no es solo donde estaba la Sabiduría cuando se llevaba a cabo el proceso de creación de la tierra, sino el modo o la forma en que se conducía y es notable comprender que lo hacía con alegría jugando o como esparcimiento.
Esa expresión me ha llevado a meditar que la Sabiduría no necesariamente es solemne ni quienes la invocan cancelan la posibilidad de tener esparcimiento. Este texto nos muestra que la Sabiduría alegra la vida de sus poseedores.
I. Una alegría que deleita
La versión Nueva Publicación Judía de la Tanak de la Sociedad de América traduce el verso que meditamos así: Estuve con Él como un confidente, una fuente de deleite todos los días, regocijándose ante Él en todo momento.
La palabra deleite que utiliza procede del vocablo hebreo shaashuim que literalmente quiere decir un estado de máxima satisfacción o de grandes delicias. La Sabiduría ofrece a quienes la atienden satisfacción por vivir con prudencia.
Pensar que al acercarnos a la Sabiduría quedamos privados de alegría o regocijo es una equivocación. La Sabiduría nos ofrece condiciones completamente distintas a solo sentirnos en una perpetua insatisfacción. La gente piensa que vivir piadosamente cancela una vida con alegría.
El verso que meditamos en esta ocasión nos deja en claro que vivir sabiamente no cancela la alegría para nuestras vidas.
II. Una alegría constante
Me gusta como traduce la Versión Inglesa de Fácil Lectura de la Biblia este pasaje porque dice así: Crecí como un niño a su lado, riendo y jugando todo el tiempo.
Desde esta traducción podemos apreciar mejor el significado del texto: La Sabiduría nos ofrece una alegría constante como la que ella experimentó cuando veía al Señor crear la naturaleza que ahora vemos frente a nosotros.
No es una alegría efímera o pasajera. Es una clase de regocijo que nos hace constantemente tener un motivo para sonreír y una razón para disfrutar la clase de vida que nos ofrece una existencia donde la prudencia y la sensatez son nuestros referentes.




