La incansable búsqueda de lo novedoso
I. Una búsqueda particular
II. Una búsqueda desesperada

Hechos 17: 21

Porque todos los atenienses y los extranjeros residentes allí, en ninguna otra cosa se interesaban sino en decir o en oír algo nuevo.

Introducción

Los videos virales han tomado uno de los primeros lugares para captar la atención de los cibernautas. De acuerdo con los estudiosos del tema hay un pico de atención ya que el mayor parte del impacto y de las visualizaciones masivas ocurren durante las primeras 24 a 48 horas hasta los primeros días tras su lanzamiento.

Esos mismos expertos dicen que un video viral mantiene su máxima popularidad y nivel de atención durante aproximadamente un mes después de su explosión inicial, aunque puede seguir acumulando visitas de forma más lenta o tener pequeños “mini brotes” posteriores.

Después ya casi nadie le presta atención para finalmente quedar en el olvido y solo algunos lo recuerdan porque ya vienen otros videos o porque la gente quiere escuchar algo nuevo.

Los atenienses, según los describe Lucas, el autor del libro de los Hechos tenían un interés muy definido: querían oír o decir algo nuevo. En términos psicológicos a esa actitud se le conoce como neofilia, que se traduce la búsqueda de lo novedoso, impulsado por la dopamina.

Hace dos mil años Pablo se encontró con una ciudad donde sus habitantes se dedicaban exclusivamente a buscar lo que era nuevo. Fueron los atenienses, herederos de un pensamiento filosófico que los llevó a convertirse en un referente en temas políticos.

I. Una búsqueda particular

Cuando hablamos de Atenas hablamos de una ciudad que legó al mundo el vocablo democracia que desde entonces se utiliza como la aspiración de hombres y mujeres para relacionarse unos con otros, sobre todo en lo relacionado con la forma de gobierno donde cada persona importa.

Hasta esa ciudad llegó Pablo para predicar y se encontró con gente de esa ciudad y de otros lugares que tenían como interés común oír y hablar cosas nuevas.

II. Una búsqueda desesperada

La segunda parte de nuestro texto dice de la siguiente manera: en ninguna otra cosa se interesaban sino en decir o en oír algo nuevo.

Me gusta como traduce este verso la versión Nueva Biblia Española porque lo hace de la siguiente forma: Es que los atenienses todos y los forasteros residentes allí gastaban el tiempo contando o escuchando la última novedad.

La palabra “interesaban”, que emplea la RV60 procede del vocablo griego “eukairéo” cuya raíz es “kairo” que se traduce como tiempo u oportunidad mientras que el vocablo “eu” que significa bueno. Lo que nos permite comprender que los atenienses usaban cualquier oportunidad para oír algo nuevo.

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