La Biblia dice en Salmos 19: 7
La ley de Jehová es perfecta, que convierte el alma.
El rey David escribió este salmo para resaltar la grandeza del poder de la revelación divina. Primero a través de la naturaleza que grita a los cuatro vientos que Dios existe y que quiere tener comunión con el hombre y luego a través de la palabra escrita, que nos revela a un Dios interesado en que el hombre conozca las Escrituras.
La razón de este interés radica en los resultados que trae a la vida de una persona sumergirse en la Biblia. Nadie que se acerque con fe a lo que Dios ha dicho a través de revelación será la misma persona porque sus palabras tienen un poder transformador insospechado.
En el texto que meditamos descubrimos que uno de esos resultados es la transformación del alma. La ley del Señor es perfecta y por perfecta debemos entender su inerrancia, su veracidad y su fidelidad a través de los siglos desde que fue entregada a Moisés, el primer escritor de la Escritura.
Ni contradicciones, ni equivocaciones, ni ninguna clase de errores encontramos en lo que Dios ha dicho. Todo lo que se dijo en el Antiguo Testamento sobre el Mesías se cumplió a cabalidad, y lo que falta por cumplirse claro que ocurrirá porque Dios ni miente, ni tampoco se arrepiente de lo que ha dicho.
El poder de su palabra es tan grande que transforma, modifica, cambia, muta el alma de las personas que leen, meditan, reflexionan y cumplen lo que dice la revelación divina de tal manera que alguien perdido o extraviado en esta vida puede encontrar dirección y rumbo para su existencia.
El ser interior del hombre disfruta al conocer lo que Dios ha dicho y la primera consecuencia de ese deleite hace que encuentre satisfacción y plenitud en la vida, independientemente de que tenga o no lo que materialmente se requiere para subsistir en este mundo.
La virtud de la Escritura que exalta David es su enorme capacidad para traer consuelo, contentamiento y conformidad independientemente de la situación que se viva o a pesar de la falta de muchas cosas. Quien descubre las verdades de la palabra de Dios queda curado del afan y la ansiedad que hace que las personas pierdan la calma.





