La Biblia dice en Josué 9: 14
Y los hombres de Israel tomaron de las provisiones de ellos, y no consultaron a Jehová.
La historia de los gabaonitas y el pueblo de Israel es sumamente aleccionadora para nosotros porque nos deja en claro que hay y habrá personas que nos mentirán para obtener un beneficio, que parecerán personas muy serias pero falsearán hecho con tal de obtener algún beneficio de los demás.
El relato que hace el libro de Josué cuando ha comenzado la conquista de la tierra prometida nos lleva a la estratagema de los habitantes de una ciudad llamada Gabaón que llegaron hasta Josué y sus líderes para engañarlos diciéndoles que hacía mucho tiempo que habían salido de su pueblo y como prueba el enseñaron panes duros.
Y, entonces, les pidieron que hicieran las paces con ellos y que no los destruyeran ahora que habían comenzado a destruir a las naciones que habitaban en Canaán, decisión que tomaron pensando que todo lo que les decían esas personas era verdad, pero simplemente fueron timados porque los gabaonitas vivían muy cerca de ellos.
La Escritura dice con toda claridad que Josué y sus compañeros no consultaron a Jehová, es decir tomaron una decisión porque les parecía lógica o natural, sin saber que estaban cayendo en una trampa tendida con una habilidad muy bien preparada y actuada.
La palabra consultar procede de la raíz hebrea “shaal” que literalmente significa preguntar. También se traduce como pedir y solicitar. Dios había dado la orden de destruir a todas las naciones y lo que debían haber hechos los judíos era preguntar que hacían con los gabaonitas, pero no lo hicieron.
Su actitud es algo que nos pasa a todos los creyentes porque en muchos proyectos, planes y objetivos pasamos por alto preguntar o consultar al Señor y esa decisión o determinación entra dentro de sus planes y asumimos que Dios está de acuerdo con ésta o aquella decisión y en realidad no es así.
Cuántos dolores, cuánta pérdida de tiempo y cuantos sin sabores evitaríamos si déjarmos a Dios aconsejarnos y decidir por nosotros. Pienso que si le preguntamos a Dios qué hacer en determinada situación él siempre nos ayudará.




